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HOJA NÚMERO 144

LA PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI Nos hace descubrir que somos peregrinos sobre la tierra; no tenemos aquí patria alguna permanente; somos l...

lunes, 19 de junio de 2017

HOJA NÚMERO 144

LA PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI
Nos hace descubrir que somos peregrinos sobre la tierra; no tenemos aquí patria alguna permanente; somos los que cambian, los que, errantes, andamos por el espacio y el tiempo, los que siempre están en camino, y que buscan todavía su patria propia y el descanso eterno; somos los que deben dejarse transformar, porque ser hombre significa dejarse transformar, y perfección, haberse transformado. Nuestra temporalidad y los distintos lugares donde se desarrolla nuestra existencia se manifiestan a través de una procesión La procesión nos habla de la presencia permanente de la reconciliación en los caminos de nuestra vida. Nos dice: Él va con nosotros; Él, la reconciliación; Él, el amor y la misericordia. Él, que nos sigue, Él, que nos persigue con la terquedad de su amor, mientras somos peregrinos en esta tierra, que nos persigue aún cuando andamos por caminos tortuosos y perdemos la dirección. Él, que. busca en el desierto la oveja perdida y corre al encuentro del hijo perdido. Él va con nosotros en la peregrinación de nuestra vida, Él que ha recorrido por sí mismo todas estas calles - quaerens me sedisti lassus - desde el nacimiento hasta la muerte y por eso sabe cómo le va a uno por estas correrías sin fin y, con tanta frecuencia, sin camino. Está ahí, visible e invisible, Él, con la misericordia de su corazón, con la experiencia de una vida completa de hombre, paciente y madura y misericordiosa. Él, la salvación y la reconciliación de nuestros pecados. Llevamos el sacramento a través de los campos y de los desiertos de nuestra vida y confesamos: estamos acompañados por aquel que con su sola compañía puede hacer todos los caminos rectos.
LA PROCESIÓN DEL CORPUS SALDRÁ DESDE LA COLEGIATA A LAS 20.00H
AUSENCIA Y PRESENCIA

Julia, de 52 años, profesora con tres hijos de 22, 17 y 11 años, perdió a su esposo en un accidente hace un año. Se desahoga y me cuenta su proceso de duelo. Los primeros tiempos fueron de desconcierto por la inesperada muerte de Daniel, con el que llevaba 25 años casada: «De repente un hachazo parte mi vida. Cuando llegaba a casa se me hacía muy duro no encontrarle; al retirarme a mi habitación sentía un profundo vacío. Me sostenía el cariño de mis hijos y la preocupación por sacarlos adelante».
Poco a poco, «con los chicos, fuimos elaborando momentos y gestos que nos ayudaban a presentir su presencia. En fechas significativas, en torno a la mesa familiar, recitábamos la oración de bendición que él rezaba antes de las comidas. El segundo domingo de mes visitábamos su tumba para llevar flores, guardar un momento de silencio y recitar el padrenuestro, pidiendo que Él le tenga acogido en su Reino y nos dé a nosotros el consuelo. En la Misa del domingo, en el momento de la co-munión, sentía un estremecimiento porque, en la experiencia de unión con Jesucristo, me sentía en profunda comunión con Daniel».
Para ampliar la perspectiva de su experiencia, le recordé el proceso vivido por los discípulos de Jesús. Tras los momentos de desconcierto, iluminados por la promesa de su Resurrección, le van percibiendo en ocasiones y gestos muy concretos. Como compañero que les sale al ca-mino, comparte su mesa y les reenciende el corazón. Se hace presente a María Magdalena, la llama por su nombre y se deja abrazar los pies. Se aparece también a varios discípulos y les indica dónde tienen que echar las redes para una pesca abundante. En todas estas ocasiones aparece la tensión entre la dificultad de ver su presencia pero, cuando ya dicen «es el Señor», desaparece, asumido en otra dimensión, para la casa definitiva del Padre. Este es el camino que recorrer ante la muerte de los seres queridos. Su ausencia no es desaparición definitiva. Seguimos habitados por los que han sido carne nuestra y ahora son cuerpo espiritual transido por el hálito divino.
*Capellán del tanatorio M30.Madrid

VALENCIA ACOGE CON LOS BRAZOS ABIERTOS A IESU COMMUNIO


Más de 200 religiosas de Iesu Communio acudieron el pasado sábado a conocer el emplazamiento de su primera fundación fuera de tierras burgalesas, en la localidad valenciana de Godella. En una Misa de acción de gracias celebrada en la catedral de Valencia, el cardenal Cañizares destacó la importancia de la vida con¬templativa para la Iglesia, porque «no hay evangelización sin contemplación». Según reconoció la superiora de Iesu Communio, la madre Verónica, «el cardenal nos ha ido repitiendo, con firmeza y ternura: “Venid, esta diócesis espera a Iesu Communio. Os esperamos”». Cerca de 50 religiosas se trasladarán a su nueva casa tras los trabajos de rehabilitación del convento, que según sor Verónica «quiere ser casa encendida para todos los que tenéis sed», porque «donde se planta una cruz brotará una fuente».



RECUPERAR LA
CULTURA DE LA HOSPITALIDAD

Esta semana se hacía público el mensaje del Papa para la I Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el 19 de no¬viembre. «Al final del Jubileo de la Misericordia –recuerda el Pontífice– quise ofrecer a la Iglesia la Jornada Mundial de los Pobres, para que en todo el mundo las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados». Ese llamamiento abarca en el momento actual de forma muy especial a los inmigrantes y refugiados. Es de vital importancia recuperar hoy una cultura de la hospitalidad en una Europa avejentada y atrinche¬rada, que siente a las personas que llegan huyendo de la guerra y la pobreza como una amenaza a su bienestar material. Solo el sábado 10 de junio las ONG que trabajan en el Mediterráneo rescataron a más de 1.000 personas sin ayuda alguna por parte de las autoridades, que centran todos sus esfuerzos en proteger las fronteras. No podemos acostumbrarnos a esta realidad ni aceptar tampoco como solución encerrar a quienes logran llegar a nuestras costas en Centros de Internamiento de Extranjeros, donde se les priva de todos sus derechos. Europa y España son capaces de ofrecer un rostro mucho mejor de sí mismas. 
Cristo murió a cuchilladas

¡Qué grandeza de ser humano, la de Ignacio Echeverría! No es cierto que este mundo esté solo sembrado de violencias, de injusticias, de ambiciones de poder. En nuestro mundo también existe el amor, y hay personas que dan su vida por amor, como ha demostrado él.
Cristo sigue muriendo, no solo por nosotros, también en nosotros. Por eso el sábado 4 de junio Cristo murió a cuchilladas, a través de la carne de este muchacho, que dio su vida para salvar a una mujer atacada por tres terroristas cobardes junto al puente de Londres.
Ha habido en la muerte de este madrileño el estilo característico de la muerte de Cristo: libertad, gratuidad, salvación. La libertad de quien asume un riesgo sin que nadie le obligue a ello. La gratuidad de quien lo hace para salvar a una mujer que no conocía de nada. Y la salvación de quien va libremente a la muerte para salvar a una mujer indefensa.
Trato de imaginar ahora la muerte de este chico madrileño, cuando se sintió acorralado por tres terroristas. Seguramente sintió miedo, pero también comprendió que su vida ya estaba más que llena para darla. Y supo que su amor al prójimo le había conducido hasta la misma muerte que aquel Hombre-Dios que, 2.000 años antes, «inclinó la cabeza y se dejó morir», como escribió Gonzalo de Berceo en un castellano limpio y sencillo.

LOS NIÑOS ENDEMONIADOS QUE DESAPARECEN
Mercedes García Hurtado es hermana de la Caridad de Santa Ana y enfermera. Trabajó durante 25 años en un hospital psiquiátrico en Tarragona y en 2012 llegó hasta Costa de Marfil «porque siempre quise ser misionera, pero me quedé en España más de 20 años para cuidar a mi madre enferma». Además de atender el dispensario, Soro Gnenetcho –que quiere decir mujer del cielo, como la llaman en su aldea– atiende y hasta en ocasiones salva la vida a las personas con discapacidad intelectual o enfermedades psiquiátricas en un país lleno de tabús y creencias animistas que las consideran espíritus a los que hacen desaparecer. Mercè, como la llaman en su tierra, pide ayuda, porque se necesitan medios para las personas con discapacidad intelectual puedan tener las mismas oportunidades que los demás
¿Cómo que desaparecen?
Los marfileños consideran que los enfermos mentales tienen demonios dentro porque han hecho algo mal. Sus familias los llevan a curanderos, cuando no los abandonan en el campo. El marabú practica un ritual místico y los hace desaparecer.
Pero… ¿dónde van a parar?
El ritual consiste en aplicar unas hierbas y esparcir agua sobre su cuerpo. Si es una serpiente, la persona comenzará a moverse y se transformará en una cobra, y entonces desaparecerá. Si es un genio comenzará a dar vueltas sobre sí mismo como un remolino y desaparecerá también. En cambio, si se trata de un hombre se quedará quieto, aunque, eso sí, el espíritu no desaparecerá de su cuerpo, pero su familia deberá aceptarlo y llevarlo de nuevo a casa. La gente que ha ido a estos curanderos nunca más aparece… no sabemos dónde están, nadie los vuelve a ver. Y la familia tiene que estar contenta, porque si no, al próximo embarazo también caerá la maldición.
¿Los matan?
No lo sabemos.
¿Y cómo trabaja una enfermera experta en psiquiatría entre tanta creencia mágica?
Es difícil, porque cambiar el mundo de las creencias es casi imposible. Por ejemplo, a las personas con síndrome de Down o a los epilépticos ni se los toca porque creen que son contagiosos, los echan de la escuela o el trabajo… Es todo un estigma.
Se quedarán pasmados cuando la ven a usted acercarse a los personas con enfermedades mentales.
Tanto que me llaman Soro Gnenetcho, que significa mujer del cielo. Ven extraordinario –pero en positivo– que me acerque a esos espíritus que echan espuma por la boca y los atienda con cariño y atención. Es otro buen desafío. Aquí el cristianismo lleva 100 años, está muy poco arraigado. Pero, eso sí, en sus creencias también hay un solo dios, y además es mujer.
Entonces predican con sus obras.
Atendemos un pequeño dispensario al que vienen enfermos de todas las aldeas de alrededor. Son muy pobres, pero es curioso el culto a los muertos tan desarrollado que tienen. Cuando fallece alguien de la familia hacen un gran despliegue de actos, gastan todo lo que tienen en comidas… de hecho, no hay fecha para enterrarlos. Yo sé de familias que tienen un miembro sin enterrar desde hace 20 años porque no se han reunido todavía todos.
La clave, aunque parezca un lugar común, es la educación.
Sí, pero no creas, es difícil con los jóvenes. Aquí hay un rito, el del bosque sagrado, una iniciación en la que el muchacho entra en la edad adulta. Los jóvenes se pasan casi un año dentro del bosque sin poder salir. Si se ponen enfermos, tienen que curarse a base de hierbas, y muchos mueren en el intento. Si la novia o la madre va a ponerle un plato de comida y al día siguiente está intacto es que ha muerto. Las religiosas que están en la escuela están enfadadísimas porque, claro, los muchachos dejan durante mucho tiempo de ir a clase.
¿Y las mujeres?
No van al colegio. Aquí la mujer está para trabajar en el campo, para tener hijos –varones, porque si no corre el riesgo de ser abandonada– y para casarse de niñas con hombres mucho más mayores. Son un cero a la izquierda, son esclavas. Por ponerte un ejemplo de lo más cotidiano, en los funerales preparan comida para cientos de personas y, si hay solo una silla, el hombre nunca permitirá que ella se siente a descansar. Se sienta él.

LETANIAS AL SAGRADO CORAZÓN
-Corazón divino de Jesús
-Corazón amante y manso
-Corazón humilde y misericordioso
-Corazón del eterno Padre
-Principio del Espíritu Santo
-Corazón fiel a la divina Voluntad
-Corazón de Jesús, Corazón de la Virgen Madre
-Corazón herido por la lanza
-Corazón sacerdotal
-Fortaleza de los débiles
-Refugio de los pecadores
-Cordero encendido en el amor por el hombre
-Alegría y esperanza de nuestro corazón
-Corazón amado de nuestro corazón
-Vida y norma de nuestro corazón
-De todo pecado Líbranos, Señor
-De la soberbia de la vida
-De la ceguera del corazón
-De la resistencia a la Gracia
-Por tu amor infinito al Padre celestial
-Por tu amor a María Virgen y Madre
-Por tu amor a todos los hombres

AGENDA DE LA SEMANA

Esta semana rezaremos por la unidad de las familias, por todos los miembros que la forman.
El lunes 19 de junio a las 20.30 h. Reunión informativa del campamento para los padres se realizará en la Parroquia de San Francisco de Borja.
El próximo viernes 23 de junio celebraremos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
El sábado 24 de junio es la solemnidad del Sagrado Corazón de María. También es la solemnidad de San Juan Bautista.

sábado, 10 de junio de 2017

LA FIESTA DE CÁRITAS

HOJA Nº 143

Rosarios por las calles de España
La fe, si no se propaga, se apaga. Si se encierra en el armario, la corroe la carcoma, pero si sale a la calle perfuma el ambiente y lo impregna de un colorido primaveral, con olor a resurrección. Lo experimentó con gozo el último sábado del mes de mayo, mes de María, mes de las flores, por el paseo del Espolón de Logroño, cerca de un millar de personas, a las 6:30 de la mañana, en el rosario de la aurora. Allí estaba su obispo, cientos de familias, jóvenes, en sintonía con el mensaje de oración y penitencia de Fátima, pidiendo por la paz del mundo, contentos de proclamar la fe sin arrogancias ni complejos, culminando con la santa Misa en la iglesia de Santiago. El patrimonio de la fe católica no puede resignarse a que lo confinen al museo ni baúl de los recuerdos. Gracias, militantes de Santa María, por poner en marcha tan gozosa iniciativa. Dios quiera se conserven y multipliquen por doquier para hacer lío a una con el Papa Francisco. 
Minnie Mouse: de una vida acomodada a una sin papeles


En las zonas turísticas de nuestras ciudades se han hecho cotidianos personajes de Walt Disney que se ofrecen para hacerse fotos con los viandantes como una forma de ganarse la vida: el Pato Donald, Daisy, Mickey… La creatividad de la gente para encontrar formas de supervivencia es increíble, máxime si se trata de mujeres.
Una de ellas es una de las Minnie Mouse que puedes encontrar cada día en la puerta del Sol. Es una mujer de un país asiático con una vida acomodada en su país, que llegó a España movida por un sentimiento cuidado hacia su hija enferma. Su hija fue reagrupada por su marido y al año de su venida tuvo que ser trasplantada de un órgano vital. Su relación de pareja entró en crisis y desde entonces vive amenazada de repudio. Su vida durante muchos meses no ha tenido más horizonte que del hospital a casa y de casa al hospital, sin más atención en su domicilio que la de una buena vecina.
Su madre, al enterarse de la situación, sin más proyecto migratorio que proteger a su hija de su marido y atenderla en su enfermedad, dejó su vida más o menos tranquila en su país para pasar a ser una sin papeles en el nuestro. Las amenazas de extorsión del marido llevaron a la madre a buscarse la vida por su cuenta para conseguir ingresos y así han ido sobreviviendo y ahorrando, milagrosamente, algunos miles de euros que guarda como un tesoro bajo su ropa. Aunque parezca increíble, ella explica que el miedo a que el yerno se los robara fue lo que la empujó a creer que su cuerpo era el lugar más seguro.
Un día Minnie fue detenida acusada de robar a una turista. Al cachearla, la Policía encontró que llevaba encima una gran cantidad de dinero, lo que dio veracidad a la acusación. Estuvo 48 horas en el calabozo mientras su hija, enferma de angustia ante la desaparición de su madre, fue hospitalizada de urgencia.
Hoy Minnie Mouse está a la espera de juicio y a punto de ser deportada a su país, dejando aquí a su hija enferma y a su marido extorsionador. Será la justicia la que dictamine el veredicto, pero yo la creo.

La cara real de la Iglesia en España
Cuando los católicos viven con coherencia su fe en medio del mundo, toda la sociedad resulta beneficiada
La Memoria Anual de Actividades se ha convertido en una excelente carta de presentación de lo que la Iglesia es y hace en la sociedad española. Más allá de dar cumplimiento al compromiso de rendir cuentas a quienes marcan la X católica en la Declaración de la Renta, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ofrece un cuadro cada año más completo sobre la incidencia pública de la actividad ordinaria de las 70 diócesis que existen en España, las 23.000 parroquias o los 827 monasterios. Y si los resultados de la Memoria provocan sorpresa ello se debe seguramente a que el hecho religioso suele estar infravalorado, a pesar de que más de diez millones de personas asisten regularmente a Misa o de que un millón de niños y jóvenes recibe formación cristiana en las parroquias. La actividad asistencial de la Iglesia es solo superada en España por dos comunidades autónomas, mientras que el patrimonio cultural sacro y las festividades religiosas generan un impacto en la economía equivalente al 2,17 % del PIB.
Esta es la Iglesia real. La fotografía, cuando se obtiene la imagen sin ideologías, resulta muy favorecedora. Lo cual, lejos de llevar a la autocomplacencia, debe servir para renovar el compromiso de todos los bautizados, como pidió el secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo, en la presentación del documento.
Por parte del episcopado, ese esfuerzo es correspondido con un compromiso decidido de avanzar hacia una mayor transparencia económica. La implantación en todas las diócesis del nuevo Plan Contable aprobado en noviembre de 2016 por los obispos supondrá, en este sentido, un nuevo salto cualitativo, que hay que valorar. Porque lo que está en juego es mucho más que la aplicación de una determinada contabilidad. Se trata de reforzar la convicción de que la Iglesia administra bienes que no son suyos y que debe poner al servicio del anuncio del Reino. Cuando lo hace, cuando los católicos se esfuerzan por vivir con coherencia su fe en medio del mundo, los resultados –muestra la memoria– son impresionantes. Toda la sociedad sale beneficiada, comenzando por los últimos: por los pobres, por los enfermos y los ancianos solos, por los reclusos…

Un nuevo día
Jesús, empiezo el día poniéndolo en tus manos. Ves mi corazón y sabes que cuento contigo, que me fío de Ti, que me entrego a Ti, porque estoy segura de que me protegerás. Solo te tengo a Ti. Hace muchos años que murió mi marido y cada día lo quiero más. Cada día voy a Misa y a comulgar. Tengo mucha fe y es mi mayor tesoro. Creo Jesús que estás a mi lado. Cógeme de la mano y que te sienta conmigo, y sepa darte a los demás.










MÁS QUE UNA ASIGNATURA
La religión católica es mucho más que una asignatura en el Instituto San Simón de Rojas de Móstoles (Madrid). Entre los alumnos de África Madrid (uno de los 31.000 profesores de religión en España) hay jóvenes no creyentes o de otras religiones, pero «te dicen que la asignatura es importante para ellos porque les aporta muchos conocimientos culturales que les ayudan en las demás asignaturas». «También les ayuda a vivir» y a reaccionar ante «una situación difícil», contó la maestra durante la presentación de la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia católica en España.
Cada vez, por ejemplo, que hay alguna catástrofe humanitaria, su clase moviliza a todo el instituto para recoger ayudas. Y se organizan grupos de voluntariado en un comedor social. La experiencia ha sido tan positiva que «muchos alumnos siguen yendo después durante sus vacaciones», contó África Madrid.


UN AMIGO EN LA CÁRCEL


De niño le inculcaron que «los curas nanai. Que cuanto más lejos, mejor», pero esa imagen cambió radicalmente tras su paso por prisión.
Una mala noche José Montoya perdió los nervios y acabó en la cárcel. Cumplió siete años y medio. Al principio, «me quería suicidar». Aparte del remordimiento, le abrumaba la soledad. Y el miedo por la gente que había allí. «Yo no entré por santo, pero ves las caras…».
El antiguo presidiario puso rostro durante la presentación de la Memoria de Actividades al trabajo de los 170 capellanes y más de 2.500 voluntarios de la pastoral penitenciaria en España. «Todo lo que tengo ahora es gracias a la Iglesia», dijo. Entró en prisión con lo puesto (ropa vieja y rota) y completamente solo en el mundo, ya que su familia le abandonó «por la vergüenza» de que uno de los suyos estuviera entre rejas.
«Le conté al capellán mi historia y, sin conocerme, me dio una tarjeta de teléfono y ocho euros para tabaco. Todos los días iba a verme». Gracias a él y a los voluntarios recuperó la alegría de vivir. El sacerdote le avaló también para que pudiera salir de permiso, y le remitió a un piso de acogida en Valencia, dirigido por un jesuita, Jorge, «una maravillosa persona, que me trató como si me hubiera conocido toda la vida». Allí vivió un tiempo tras recuperar la libertad.

«NO ES TU CRUZ, ES MI CRUZ. AYÚDAME A CARGARLA»
La mirada y la sonrisa de Paco van a una. Ambas se dirigen directamente al interlocutor sin esconderse, concediendo a su dueño una madurez y una serenidad que no van con su corta edad.
Dejó de ver a su padre el 14 de noviembre de 2002. Dice la fecha con la fuerza de los días que han sido un abismo; su madre murió al poco tiempo, cuando él tenía 14 años. No mucho tiempo después sufrió un cáncer.
Me han tocado bastantes cruces en la vida, pero al mismo tiempo he sido muy bendecido por Dios. Si alguien me pregunta cuál es mi experiencia de Dios le tengo que decir que lo he tocado. Lo toqué, y justamente fue en la cruz, en el funeral de mi madre. Murió de un cáncer de esófago a los 44 años.
¿Y tú no te preguntas por qué?
Sí, hasta que un día dejé de hacerlo para pasar a preguntarme «para qué».
¿Y has tenido respuesta?
Cuando murió mi madre nos fuimos con mi tía. Ahí empecé a tener una cierta experiencia de Dios. A los pocos meses me invitaron a una adoración nocturna y ahí fue mi primera experiencia fuerte. Yo sentí que Él estaba ahí y me decía: «Estoy contigo. Estoy a tu lado. No estás solo». Así lo sentí realmente en ese momento. Mi padre no estaba, mi madre había muerto y yo me había sentido total¬mente abandonado. Pero en ese momento supe que no era así. Dios estaba a mi lado y me llamaba a algo, a un para qué.
En un principio sentí que era el sacerdocio, así que entré en el seminario de los Legionarios de Cristo. Al año de estar allí sentí un dolor en la espalda, fui al hospital y me diagnosticaron cáncer, la enfermedad de mi familia. Muchos miembros han muerto por ello. Así que entendí que Dios me pedía superarlo. Cuando me lo diagnosticaron me preguntaba por qué me iba a morir, por qué yo. Pero me di cuenta de que había consagrado mi vida a Dios y que Él me decía: «Tu vida está en mis manos, así que yo voy a hacer lo que me da la gana con ella. Tú déjate hacer», y ahí fue cuando pude decir: «Lo que Tú quieras». Y fue la mayor experiencia de amor de Dios, el momento de mayor cercanía con Él. A las tres semanas de volver a casa sentí mi impotencia física. Había perdido 16 kilos. No podía ni caminar. En cada sesión de quimio volvía a perder la fuerza. Y al mismo tiempo sentía que me decía: «No es tu cruz. Es mi Cruz. Ayúdame a cargar con ella. Solo te pido que me ayudes a cargarla porque yo no puedo solo». Y esa es la experiencia que me sigue acompañando.
Una experiencia que ha cambiado de camino…
Sí, estuve seis años más siendo seminarista, hasta que vi que Dios me llamaba a otro camino. Que Él quería que fuera formador, educador, así que empecé a estudiar Educación Primaria. Y también encontré a Linda, mi novia… Ella estuvo en el Centro Estudiantil del Regnum Christi y eso hace que ella entienda bien cuando yo le cuento lo difícil que fue dejar a mis hermanos del seminario. Porque eso es lo que sucede en el seminario, que tus compañeros son hermanos. Gracias a esa comunidad puedo decir que superé mi enfermedad. 
TE LO DARÁ EN FORMA DE SEMILLA


Dicen que una vez un hombre, era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera:
" Dios todopoderoso, haz que dos ángeles bajen y tapen la entrada,
para que no entren a matarme".
En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que estaba escondido, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.
El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez más angustiado:
"Señor te pedí ángeles, no una araña."
Y continuó:
-"Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme".
Estaban ya los malhechores entrando en la cueva anterior y este
quedo esperando su muerte.
Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva que se
encontraba el hombre, ya la arañita había tapado toda la entrada, entonces se escuchó esta conversación:
- Vamos, Entremos a esta cueva
- No. No ves que hasta hay telarañas, nadie ha entrado en esta
cueva. Sigamos buscando en las demás .

Hay una frase muy bella que dice: "Si le pides a Dios un árbol te
lo dará, en forma de semilla".

ESTA SEMANA REZAMOS POR LOS SACERDOTES QUE HAN EJERCIDO EL MINISTERIO EN LA PARROQUIA, VIVOS Y DIFUNTOS, LOS HIJOS DE LA PARROQUIA, LOS SEMINARISTAS Y LAS VOCACIONES A LA VIDA SACERDOTAL________________________________________
VIERNES 16 DE JUNIO A PARTIR DE LAS 18.30 h. CÁRITAS INTERPARROQUIAL organiza la Fiesta de Cáritas en la Plaza del Prado con actividades infantiles, merienda, actuaciones, cena solidaria… Y mucho más.

Domingo 18 de junio Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. La colecta de todas las misas irá destinada a Cáritas Diocesana.

POR LA TARDE LA PROCESIÓN DEL CORPUS SALDRÁ DESDE LA COLEGIATA A LAS 20.00H


HIMNO A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!, ¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!,
La Iglesia nos sumerge en tu misterio; haced de nuestros almas vuestro cielo,
te confesamos y te bendecimos, llevadnos al hogar donde tú habitas,
Señor Dios nuestro. Señor, Dios nuestro.
Como un río en el mar de tu grandeza, Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu:
el tiempo desemboca en hoy eterno, Fuente de gozo pleno y verdadero,
lo pequeño se anega en lo infinito, al Creador del cielo y de la tierra,
Señor, Dios nuestro. Señor, Dios nuestro. Amén.
Oh, Palabra del Padre, te escuchamos;
oh, Padre, mira el rostro de tu Verbo;
oh, Espíritu de amor, ven a nosotros;

CAMPAMENTO

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