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CONFERENCIA 30 OCTUBRE

domingo, 28 de junio de 2020

HOJA NÚMERO 256

Hoja Parroquial nº256
Del 28 de junio al 4 de julio de 2020




BENEDICTO XVI VUELVE A CASA

Por primera vez desde su renuncia, Benedicto XVI ha viajado fuera de Italia. Su visita de cinco días a Ratisbona para visitar a su hermano Georg, gravemente enfermo, ha tenido tono de despedida. El Papa emérito y su hermano, tres años mayor, comparten un fuerte vínculo por la sangre y por la vocación. Durante esta breve estancia, los Ratzinger han podido volver a celebrar la Eucaristía juntos, pocos días antes de que se cumplan 69 años de la ordenación sacerdotal de ambos, el 29 de junio de 1951. Benedicto ha visitado también la tumba de sus padres y hermana, y la casa familiar de Pentling, ahora dedicada a su patrimonio teológico. 

¿Por qué hacer un donativo a la Iglesia?
La labor de la Iglesia no se para: está en marcha las 24 horas del día, los 7 días de la semana, alimentando el cuerpo, el alma y un futuro esperanzador para todas las personas que lo necesitan. Por eso es necesaria tu ayuda, porque con ella, podemos ayudar a más personas.
Porque tu donativo cambia vidas: mujeres víctimas de maltrato o trata, niños en situación de vulnerabilidad, personas sin hogar, ancianos que necesitan cuidados, enfermos que necesitan esperanza, migrantes que están solos, familias que necesitan ayuda... todos ellos y muchos más son ayudados cada día, encontrando motivos para seguir con esperanza y ayuda para lograr un futuro mejor gracias a tu ayuda.
Porque en los momentos de mayor necesidad, la Iglesia está ahí, para todos, siempre, con todo lo que tiene: apoyo espiritual, económico, material y humano; el compromiso social de la Iglesia ha sido, es y seguirá siendo un pilar fundamental de su actividad.
Porque, con tu ayuda, podremos aliviar el sufrimiento de más personas y mejorar el futuro de otras muchas más.

¿Cómo hacer un donativo a la Iglesia?

Hacer un donativo a la Iglesia es muy fácil, tienes a tu disposición vías presenciales y también virtuales:
• Puedes aportar tu granito de arena vía online a través de la web de donaciones para las parroquias: Portal Dono a mi Iglesia.
• También puedes hacerlo de forma presencial utilizando este boletín de suscripción. Recuerda que debes imprimirlo, rellenarlo y llevarlo a tu parroquia.
• Incluso puedes hacer llegar tu donativo por telefono a través de Bizum: solo tienes que escribir "Iglesia" o "Parroquia" en el buscador y te apareceran todas aquellas que ya disponen del servicio.



APRENDER: LA VIDA LA MEJOR ESCUELA
Silos. 20:00 horas de un lunes. Leí el otro día que no es lo mismo hacer cosas que hacer cosas importantes. Sé que busco hacer cosas grandes sin caer en la cuenta de que las cosas importantes son las pequeñas: pequeñas cosas que hacen grandes a los hombres. Y son quizá esas pequeñas cosas las que cambian un poco el mundo porque cambian un poco mi mundo.
Estos meses estoy descubriendo la importancia de mi vida oculta. De lo que no se ve, pero que siempre está. Sé que Dios se esconde en esos pequeños grandes actos callados. Sigo arrodillado. Pero no estoy solo. Me uno a muchos. A millones que rezan desde sus casas y son portadores de ese fuego nuevo que lo cambia todo. Aunque nadie lo sepa nunca.
La gente que tanto quiero todavía se encuentra lejos. Pero mi amor no es menos profundo. Al contrario. He aprendido a decir «te quiero» de verdad. Porque no son palabras que digo: son palabras que vivo. Estos meses he aprendido a hablar desde el corazón. A quedarme con las cosas importantes y a no perderme en frivolidades. He aprendido a llenar de vida mi tiempo, escuchando a quien lo necesita. Abrazando sus miedos. Acompañando en silencio a los pies de la cruz. He aprendido a valorar la amistad como el don más preciado: la tierra en la que florece mi alma. He aprendido a acariciar lo humano. Y me he dado cuenta de que, al mismo tiempo, acariciaba a Dios con mis manos.
Pasan los días y alzo mi voz al cielo para que me oiga Dios. Quiero que sepa que nunca he perdido la esperanza. Quiero que se alegre porque sigo caminando con la cabeza bien alta y el corazón lleno. Quiero decirle que sigo soñando con una vida inmensa y con un amor más grande. Con una nueva forma de vivir, de amar, de decir «te quiero». Sueño con una nueva normalidad que hunda sus raíces en el amor. Con un abrazo nuevo, más hondo, que llegue a lo profundo del alma. Con unas palabras nuevas que llenen de esperanza. Con unos vínculos nuevos que nadie pueda romper. Vínculos forjados en el corazón de Dios. Sueño con una nueva normalidad unido a Él. Unido a todos.

Llamada a la responsabilidad
El final del Estado de alarma en la madrugada del domingo, y con él de las restricciones a la movilidad y a la mayor parte de encuentros, va a poner a prueba en los próximos meses los protocolos de intervención para controlar precozmente los nuevos brotes. Y también la responsabilidad ciudadana. Es extremadamente difícil evitar nuevos focos de contagio y aumentos de casos al intentar volver a la normalidad sin que la pandemia esté erradicada (ni controlada en muchos países) ni exista una vacuna. Reconocer esto no es una invitación a actuar solo en función de lo prohibido o permitido sino, al contrario, a extremar la precaución.

 
Crisis

La palabra crisis se ha colado en las conversaciones cotidianas, en los titulares de prensa, en las tertulias, en el mercado, en casa. Lo está invadiendo todo porque es una realidad, pero nos cuesta verla, a pesar de que tiene rostro, a veces muy cercano. La crisis tiene muchos apellidos: la crisis de las mujeres solas, con cargas familiares, y también las de familias en las que ya no entran ingresos porque el trabajo falta desde hace tanto tiempo que hasta el ingreso del paro ha terminado. Hay familias enteras con niños que saben lo que es vivir en crisis y se consuelan con las ayudas de Cáritas. Menos mal que las Cáritas laten en los barrios de Sevilla al ritmo de la crisis. Cada vez son más las personas que necesitan ayuda. Algunas familias (o personas individuales) nunca pensaron que llegarían a una situación tan crítica. Ciertamente, muchas de ellas nunca pierden la esperanza de que dentro de poco quedará resuelta esta crisis. Dios lo quiera.
 

FUNERAL LAICO


Por fin el Gobierno celebrará en julio un funeral por los muertos a causa del COVID-19 y de su mala gestión. Pero no será así: será un acto civil en la explanada de la Armería del Palacio Real, de espaldas a la catedral de la Almudena. Porque para eso este Gobierno es laico. De espaldas a los millones de católicos, y de algunos millones de musulmanes, protestantes y ortodoxos. Los laicistas y ateos son una minoría, pero hay que respetarlos. La indignación de los creyentes parece que está hibernada, pero todo tiene un límite.

Ayudar y volver a la Escritura

Cuando el arzobispo, Juan del Río, propuso la creación de un fondo para ayudar a los que sufren los efectos de la pandemia, todos, en el Arzobispado Castrense, tuvieron claro que la denominación debía contener las palabras «emergencia» y «granero de José». La elección de Fondo de Emergencia El Granero de José ha permitido los fieles volver a la Biblia y profundizar sobre ella. Así se lo trasladaron al páter Benito Pérez Lopo en su parroquia. Uno de ellos descubrió la figura del patriarca José en su conversación con el párroco. —Recuerdo que san José se fue a Egipto con la Virgen, pero no recuerdo un granero. —Hay que ir más al principio. No es san José, padre y custodio, sino el otro José. La Biblia muestra también a través de esta historia –concluye el sacerdote– que «la historia es cíclica» y que ese granero que buscaba salvar a Egipto de la hambruna se replica hoy en tantos fondos que ha puesto en marcha la Iglesia, desde el Vaticano a las diócesis.

AVISOS
-EL JUEVES REZAREMOS POR LA VIDA, DESDE LA CONCEPCIÓN HASTA LA MUERTE DIGNA.
A LAS 19H REZAREMOS EL ROSARIO
A LAS 19:30 CELEBRAREMOS LA EUCARISTÍA.


Oh Madre del Perpetuo Socorro,
concédeme la gracia de que pueda siempre
invocar tu bellísimo nombre
ya que él es el Socorro del que vive
y Esperanza del que muere.

Ah María dulcísima,
María de los pequeños y olvidados,
haz que tu nombre sea de hoy
en adelante el aliento de mi vida.

Cada vez que te llame,
Madre mía, apresúrate a socorrerme,
pues, en todas mi tentaciones,
y en todas mis necesidades propongo
no dejar de invocarte diciendo y
repitiendo: María, María, Madre Mía.

Oh qué consuelo, qué dulzura,
qué confianza, qué ternura siente todo mi ser
con sólo repetir tu nombre y pensar en ti,
Madre Mía. Bendigo y doy gracias a Dios
que te ha dado para bien nuestro ese nombre tan dulce,
tan amable y bello.

Mas no me contento con
pronunciar tu bendito nombre,
quiero pronunciarlo con amor,
quiero que el amor me recuerde
que siempre debo acudir a ti,
Madre del Perpetuo Socorro.

sábado, 20 de junio de 2020

HOJA NÚMERO 255

PARROQUIA DE CRISTO REY
Hoja Parroquial nº255

Del 21 al 28 de junio de 2020


La puedes leer en nuestro blog:
parroquiacristoreygandia.blogspot.com

Rm 5,12-15: DONDE ABUNDÓ EL PECADO, SOBREABUNDÓ LA GRACIA.

Es uno de los textos más importante del Nuevo Testamento. San Pablo nos habla del origen, naturaleza y transmisión del pecado original. Pone su atención en la gracia que hemos recibido de Cristo.
La figura de Adán encarna el pecado en el mundo. Por Adán todos murieron. El pecado es una fuerza negativa que domina la existencia humana y que nos condiciona. El ser humano experimenta la muerte profunda, fruto del pecado porque se deja llevar por el poder atractivo del pecado. Como Adán y Eva, que se sintieron desnudos, inseguros y rotos por dentro. Van unidos: pecado y muerte. El pecado lo experimentamos todos los humanos, sólo la Virgen María y Cristo se libran de ese poder de la muerte, consecuencia del pecado. El Satán ataca a los que estamos heridos por el pecado, y a veces nos vence; pero la gracia de Cristo es más grande y fuerte que el pecado, porque donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia. Cuando somos vencidos por el pecado, tenemos un Sacramento medicinal: El Sacramento de la Penitencia. No descuidemos ese sacramento.

José, Sacerdote

SALMO 68, SALMO PARA NUESTROS DIAS

El salmo 68 es un Salmo de súplica individual. Una persona inocente ha sido acusada de cosas graves. Su vida corre peligro. Hasta la familia le ha abandonado. Se siente socialmente excluido y castigado. Parece que es pobre y sus adversarios ricos. El salmista estaba volcado al Templo y al grupo de los pobres, indigentes y cautivos. Son muchos los que lo odian sin motivo. Son duros y atacan. Le acusan de robo. Se dedican a criticar. Viven de intrigas, chismes calumnias. Son enemigos y opresores, gente sin compasión, empeñados en amargar la vida. Sus mesas son abundantes. Persiguen a quien Dios ha herido y hurgan en las llagas de la víctima del Señor. Son criminales. En todo el salmo hay un conflicto entre el pobre y los ricos criminales. Sus compañeros, también pobres e indigentes, acobardados guardan silencio, están atemorizados. Si Dios no intervine, reinará el caos social.
El inocente apela a la bondad, al amor de Dios y a la compasión del Señor. Las aguas violentas que amenazan con arrastrar al inocente, recuerdan a las aguas del Mar Rojo, que se abrieron para dejar paso al pueblo de Israel. Este salmo es apropiado rezarlo en tiempos en que proliferan las mentiras y embustes que despojan al pueblo de su dignidad, de su bienestar, de su vida.




EL SEÑOR NUNCA NOS DEJA SOLOS

Cuenta que lo más duro de la travesía desde Camerún hasta Marruecos fue cruzar el desierto. Iba con un grupo de chicos. No sabe cuántos. Se perdieron. No tenían comida. Solo una botella pequeña de agua para cada uno. Bebían del tapón para no desperdiciar ni una gota. Caminaban hasta que anochecía. Se tumbaban en la arena. Cuando salía el sol, retomaban la marcha. Un día comenzó a sentirse mal. No podía avanzar. Paró a uno de sus amigos:
—Cuando me muera, llama a mi madre y díselo. Tengo su número escrito en un papel que llevo en el bolsillo del pantalón.
—¡No vas a morirte! ¡Tú saldrás de aquí! ¡Cruzaremos el desierto y llegaremos a Europa!
—Lo siento, no puedo seguir.
—Los dos lo conseguiremos.
Ya habían perdido a algunos compañeros por el camino: mordeduras de serpiente, inanición, sed, cansancio extremo. Él podía ser el siguiente.
Ante la insistencia de su amigo sacó de su mochila el único objeto que tenía junto con la botella: una Biblia. Empezó a leer algunos versículos. Los repetía mientras andaba. Hablaban de confianza en Dios, de su amor infinito por cada uno de sus hijos, de que Él nunca nos deja solos. Los repetía en voz alta mientras caminaba. Sus pasos se hicieron fuertes. Alcanzó su meta. Está trabajando y habla castellano con fluidez.
El aula donde ha aprendido castellano está ocupada por otros chicos que persiguen integrarse en el país. Vidas de distintos colores marcadas por el dolor, el afán de superación y la esperanza en un presente distinto. Un futuro prometedor.
El 20 de junio celebramos el Día Mundial del Refugiado. La muerte de George Floyd ha destapado las actitudes discriminatorias, racistas, humillantes, que viven algunas personas en todo el mundo. Hemos olvidado que el otro es también mi hermano. Una persona como yo. Pero no está todo perdido. Me lo recordó un chico de Ghana. Hace unos días, una compañera llegó unos minutos tarde a un taller que tenía que impartir.
—Siento el retraso.
—Nos alegramos de que hayas venido. Lo importante es que estés aquí.


EL DRAMA DE LAS RESIDENCIAS

La muerte de 20.000 ancianos en residencias durante el Estado de alarma patentiza una oscura gestión política, exige una investigación donde se depuren responsabilidades y se convierta en aprendizaje para posibles rebrotes del virus. No es de recibo exonerar la propia responsabilidad ni externalizarla en el contrincante político, como tampoco hacer de Pilatos y echarle la culpa del drama de las residencias al coronavirus. En nuestra sociedad, el edadismo se origina en la propia familia, que decide sin contemplaciones priorizar el bienestar personal, postergando el sacrificio y la dedicación hacia sus progenitores, internándolos en ocasiones sin ninguna necesidad. Esta actitud se prolongará después de diversos modos en una cultura secularizada y, por eso mismo, rabiosamente individualista. La calidad de la atención a las residencias para pruebas de COVID-19 y dotación de equipos de protección personal, así como el redoblar las inspecciones para disponer del personal adecuado y el control de infecciones, se convierte en algo fundamental para una respuesta adecuada a las actuales circunstancias. Pero lo prevalente siempre será el buen trato a la persona, evitar cualquier acción discriminatoria basada en la edad y la justicia de atender debidamente a los más vulnerables.

La Verdad y la Mentira.

"Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron.

- Buen día. Dijo la mentira

- Buenos días. Contestó la verdad

- Hermoso día. Dijo la mentira.

Entonces la verdad se asomó a ver si era cierto. Lo era.

- Hermoso día. Dijo entonces la verdad.

- Aún más hermoso está el lago. Dijo la mentira

Entonces la verdad miró hacia el lago y vió que la mentira decía la verdad y asintió.

Corrió la mentira hacia el agua y dijo...- El agua está aún más hermosa. Nademos.

La verdad tocó el agua con los dedos y realmante estaba hermosa y confío en la mentira.

Ambas sacaron sus ropas y nadaron tranquilas.

Un rato después salió la mentira, se vistió con ropas de la verdad y se fué.

La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira, comenzó a andar sin ropas y todos se horrorizaban al verla.

Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.
"

CENTROS DE ESCUCHA
Detrás de cada empleo perdido o cada negocio que no volverá a alzar la persiana hay una persona a quien la incertidumbre del futuro más próximo oprime el pecho. Pensando en ellos, el Papa decidió instituir un fondo para dar oxígeno «al amplio abanico de trabajadores diarios y ocasionales, a los que cobran por hora o trabajan en prácticas, a los trabajadores domésticos, los autónomos…», según manifestó él mismo en una carta enviada al vicario general de la diócesis de Roma, el cardenal Angelo De Donatis. «Muchos son padres y madres de familia que luchan laboriosamente por poner la mesa para sus hijos y garantizarles el mínimo necesario», agregó. Francisco puso un millón de euros y colocó a Cáritas al frente. Un gesto que cumplió como obispo de Roma para que nadie en su diócesis se quede atrás. La organización católica tiene distribuidos por todo el territorio romano cerca de 90 centros de escucha donde recogen de primera mano las historias de sufrimiento de quienes temen no volver a tener ingresos. «Muchas veces los sujetos más frágiles se quedan fuera de las ayudas por falta de información. Por eso es importante llegar hasta ellos», señala el obispo auxiliar y delegado para la Pastoral de los Migrantes y la Caridad de Roma, monseñor Gianpiero Palmieri. Para acceder a las prestaciones del fondo llamado Jesús Obrero Divino, se deben cumplir estas condiciones: ingresar en casa menos de 600 euros al mes, estar domiciliado en el territorio de la diócesis de Roma y haber perdido el trabajo por la pandemia. Las familias admitidas recibirán una ayuda que va de 300 a 600 euros, dependiendo del grado de vulnerabilidad, durante tres meses. La subvención podrá ser renovada por un periodo total de seis meses en función de los activos del fondo al que también se ha unido el Ayuntamiento de Roma y la región del Lazio, con otro medio millón de euros respectivamente. Este no es un paso aislado. A principios de abril el Papa instituyó otro fondo, que inauguró con una donación inicial de 750.000 dólares, para echar una mano a hospitales, escuelas, residencias de ancianos y otras instalaciones administradas por la caída del PIB de entre 8 % y el 10 %, la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Y la sangría de personas que han perdido su trabajo en todo el país no frena, a pesar del desconfinamiento. Según el sindicato agrícola Coldiretti, los que dependen de la asistencia externa para llenar la nevera llegaron hasta los 3,7 millones, un millón más que antes de la emergencia sanitaria. El cerrojo de actividades comerciales y fábricas por la pandemia atizó una situación económica ya de por sí ahogada que hasta el momento se ha llevado por delante más de nueve millares de empresas solo en Roma. «Hay más de medio millón de personas que podrían perder su empleo en los próximos tres meses. Un tercio de las empresas se plantea si les conviene continuar funcionando. Y no solo por la falta de turistas. Muchos echan el cierre ante las trabas para acceder a los créditos bancarios o las ayudas del Gobierno, o por los retrasos del dinero de los ERTE», destaca Stefano Di Niola, secretario de la Confederación Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa de la capital italiana. 

AVISOS
-EL MIÉRCOLES 24 DE JUNIO CELEBRAREMOS LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA.

INVOCACIONES AL CORAZÓN DE JESÚS...

AMOR del Corazón de Jesús,
Abrasad mi corazón.

HERMOSURA del Corazón de Jesús,
Cautivad mi corazón.

BONDAD del Corazón de Jesús,
Atraed mi corazón.

CARIDAD del Corazón de Jesús,
Derramaos en mi corazón.

CLEMENCIA del Corazón de Jesús,
Consolad mi corazón.

DOMINIO del Corazón de Jesús,
Sujetad mi corazón.

DULZURA del Corazón de Jesús,
Penetrad mi corazón.

EQUIDAD del Corazón de Jesús,
Reglad mi corazón.

ETERNIDAD del Corazón de Jesús,
Llenad mi corazón.

FIDELIDAD del Corazón de Jesús,
Proteged mi corazón.

FUERZA del Corazón de Jesús,
Sostened mi corazón.

GLORIA del Corazón de Jesús,
Ocupad mi corazón.

GRANDEZA del Corazón de Jesús,
Confundid mi corazón.

HUMILDAD del Corazón de Jesús,
Anonadad mi corazón.

INMUTABILIDAD del Corazón de Jesús,
Fijad mi corazón.

JUSTICIA del Corazón de Jesús,
No abandonéis mi corazón.

LIBERALIDAD del Corazón de Jesús,
Enriqueced mi corazón.

LUZ del Corazón de Jesús,
Iluminad mi corazón.

MISERICORDIA del Corazón de Jesús,
Perdonad mi corazón.

OBEDIENCIA del Corazón de Jesús,
Someted mi corazón.

PACIENCIA del Corazón de Jesús,
No os canséis de mi corazón.

PRESENCIA del Corazón de Jesús,
Aficionad mi corazón.

PROVIDENCIA del Corazón de Jesús,
Velad sobre mi corazón.

REINO del Corazón de Jesús,
Estableceos en mi corazón.

SABIDURÍA del Corazón de Jesús,
Conducid mi corazón.

SANTIDAD del Corazón de Jesús,
Purificad mi corazón.

SILENCIO del Corazón de Jesús,
Hablad a mi corazón.

CIENCIA del Corazón de Jesús,
Enseñad a mi corazón.

PODER del Corazón de Jesús,
Asegurad mi corazón.

VOLUNTAD del Corazón de Jesús,
Disponed de mi corazón.

CELO del Corazón de Jesús,
Devorad mi corazón.

sábado, 13 de junio de 2020

HOJA NÚMERO 254


PARROQUIA DE CRISTO REY
Hoja Parroquial nº254
el 14 al 20 de junio de 2020


La puedes leer en nuestro blog:
parroquiacristoreygandia.blogspot.com

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI


La fiesta surgió en la Edad Media, en el siglo XIII en Lieja/Bélgica). Cuando en 1208 una joven religiosa llamada Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una festividad en honor al Cuerpo y la Sangre de Cristo presente en la Eucaristía. Así, se celebra por primera vez en 1246 en la diócesis de Lieja (Bélgica).
En el año 1263, mientras un sacerdote celebraba la misa en la iglesia de la localidad de Bolsena(Italia), al romper la Hostia consagrada brotó sangre, según la tradición. Este hecho, muy difundido y celebrado, dio un impulso definitivo al establecimiento como fiesta litúrgica del Corpus Christi. Fue instituida el 8 de septiembre de1264 por el papa Urbano IV, mediante la bula Transiturus hoc mundo. A Santo Tomás de Aquino se le encargó preparar los textos para el Oficio y Misa propia del día, que incluye himnos y secuencias, como Pange Lingua (y su parte final Tantum Ergo.

QUE LA LENGUA HUMANA

Que la lengua humana cante este misterio:
la preciosa sangre y el precioso cuerpo.
Quien nación de Virgen, Rey del universo,
por salvar el mundo, dio su sangre en precio.
Amén.

Se entregó a nosotros, se nos dio naciendo
de una casta Virgen; y acabado el tiempo,
tras haber sembrado la Palabra al pueblo,
coronó su obra con prodigio excelso.
Amén.

Fue en la última cena -ágape fraterno-,
tras comer la Pascua, según mandamiento,
con sus propias manos repartió su cuerpo;
lo entregó a los doce para su alimento.
Amén.

La Palabra es carne, y hace carne y cuerpo,
con palabra suya, lo que fue pan nuestro,
Hace sangre el vino y, aunque no entendemos,
basta fe, si existe corazón sincero.
Amén.

Adorad postrados este Sacramento.
Cesa el viejo rito, se establece el nuevo.
Dudan los sentidos y el entendimiento:
que la fe lo supla con asentimiento.
Amén.

Himnos de alabanza, bendición y obsequio;
por igual la gloria y el poder y el reino
al eterno Padre con el Hijo eterno,
y al divino Espíritu que procede de ellos.
Amén.

Comunidad terapéutica.
Hemos vuelto a reabrir la comunidad terapéutica. Desde hacía 35 años, cuando la abrimos por primera vez, no habíamos cerrado una temporada tan larga. Y ha sido como volver a comenzar. Con todos los miedos y con toda la ilusión de algo que nos cuesta y que sabemos que nos da la vida.
Otros centros en España no han cerrado. Pero en el nuestro dio la casualidad de que, cuando llegó el Estado de alarma, pudimos cerrar porque cada persona usuaria tenía un lugar al que volver –no siempre es así– para pasar el confinamiento.
Después de dos meses de cautela, de temor, de seguir telemáticamente haciendo las intervenciones para que la gente se mantenga y se sienta en proceso, hemos podido reabrir.
Y la ilusión ha superado con creces al cansancio de organizar de nuevo una casa cerrada; al miedo del virus y sus consecuencias, aunque siempre actuando con cautela y sensatez, tal y como establecen las normas; a la despedida de sus propias familias, a las que no volverán a abrazar hasta no se sabe cuándo…
En estos primeros días el temor es muy fuerte. Pero el ánimo de seguir adelante lo equilibra un poco. Y eso va a hacer posible que avancemos.
Volveremos a hacer de la comunidad su familia. Volverán a abrazarse, a consolarse mutuamente, a acompañarse en los sentimientos de derrota y en los triunfos conseguidos. Podrán seguir utilizando este periodo privilegiado de reflexión, de sanación en un entorno terapéutico, para crear lazos comunitarios y lazos de familia, que son sanadores en sí mismos. Porque la comunidad es el espacio terapéutico por excelencia. Porque en ese espacio del día a día, además de las actividades terapéuticas propias, con la convivencia encontramos formas nuevas de querernos, de aceptarnos, de sanar el pasado, de relacionarnos con otras personas y con nosotros mismos. Porque lo contrario de la adicción no es la abstinencia o la sobriedad. Lo contrario de la adicción es el contacto y el encuentro.
Luego se irán y seguirán su camino, y habremos aprendido de cada persona que haya pasado por allí lo que nos hace bien para nuestra propia vida.

El Papa quiere reconstruir Roma


Como Obispo de Roma, el Papa Francisco quiere contribuir al resurgir de la ciudad tras la pandemia. Para ello ha constituido, con una aportación de un millón de euros, el fondo Jesús, divino trabajador. Gestionado por Cáritas, atenderá a los trabajadores afectados por la crisis, como los que sufren precariedad, los que han sido despedidos, los autónomos y los pequeños emprendedores. Esta nueva apuesta del Santo Padre se suma a otras relacionadas con la pandemia, como la erección de una comisión para afrontar el poscoronavirus o la institución, hace ya dos meses, de un fondo de emergencia dentro de OMP para los países de misión.

Qué mal nos hemos portado

Quiero escribir sobre los mayores, sin palabras. ¡Qué mal nos hemos portado con ellos! Las residencias son hogares para ellos, no hospitales. Claro que no estaban preparadas para atender a los enfermos; para eso están las autoridades sanitarias, para enviar equipos de desinfección y limpieza, para separar a los ancianos sanos de los que presentaban síntomas, llevar al hospital a los más graves y allí atenderlos como a los demás. Pero no se había previsto nada. Ancianos que han muerto solos, apartados, sin poder ser atendidos, ¿se merecían eso después de que la mayoría han vivido la guerra, la posguerra, la dictadura, la recuperación del país? Se han ido de esta manera tan cruel e injusta. Mi más sincero homenaje a mis padres y a todos los mayores que se han ido y a los que afortunadamente siguen con nosotros. Que sea por muchos años y les mostremos el respeto y consideración que merecen.

 
Dar de comer al hambriento


El aumento masivo del desempleo y el vuelco económico y social inducido por el COVID-19 han provocado que muchas personas tengan el ánimo turbado porque no tienen recursos ni siquiera para comer. La Iglesia católica, por medio de las parroquias que disponen de los medios adecuados, alimenta a través de sus comedores a quienes lo precisan sin considerar previamente condición alguna. Esto no es novedoso, ya que dar de comer al hambriento es una obra de misericordia que nace de la caridad. La Iglesia realiza este cometido mediante una labor esforzada pero callada, sin brillo, con la colaboración de personas voluntarias y comprometidas que ven en la necesidad ajena el rostro de Cristo que pide pan. A pesar de que institucional, política y gubernamentalmente no se reconoce abiertamente el magnífico trabajo que la Iglesia católica lleva a cabo en este sentido, e incluso soportando la persecución y el hostigamiento, siempre va a estar al lado de quienes sufren escasez, penuria y hambre. Cuando unos ayudan a llevar las cargas de otros, la integridad humana se consuma y es agradable al Creador.

¿Cuál es esa Buena Noticia anunciada a los pobres?
Que somos amados, que Dios nos ama con Corazón de Hombre. En el momento actual la gran noticia que el mundo quiere escuchar es que somos amados. He tenido la experiencia de personas que se han acercado a mí tristes, desorientadas, vacías… sin encontrar sentido a su vida… Con la mejor intención he querido acercarlas a Dios y les he anunciado la salvación: les he dicho que estamos salvados, que tenemos esperanza de una felicidad sin fín porque Jesús nos ha redimido y nos ha abierto una puerta que estaba cerrada a cal y canto por nuestro pecado, que El nos ha redimido, que nos ha abierto la puerta de la felicidad eterna “pagando nuestra deuda” y dándonos la posibilidad de ser hijos de Dios… y la verdad… me han mirado con cara extraña, desde un cierto escepticismo, y se han encogido de hombros como diciendo: “ya… ¿y qué? A mí eso… ¿qué más me da? ¿qué me aporta? En este momento doloroso de mi vida cambia algo?” Y se van igual de tristes y decepcionados.
Cuando les decía a esas personas que ante el anuncio de la salvación permanecían impasibles, que eran amadas… inmediatamente prestaban atención a mis palabras. De la indiferencia pasaban a demostrar interés y a escucharme atentamente. En sus miradas se leía la avidez, el ansia, el interés… por “eso” nuevo que estaba contándoles. La gran noticia, la Buena Noticia, es que ¡¡somos amados!! Somos amados por Dios en Cristo Jesús. Somos amados por un Dios que tiene Corazón. Nunca olvidemos esto: ¡¡Dios nos ama!! ¡¡Dios nos ama y tiene Corazón!! ¡¡Dios nos ama con un Corazón de Hombre en Jesucristo!! El Corazón de Jesucristo es la Buena Noticia.
“Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”. Y, en un intento de obedecer a ese mandato del Señor, un mandato gozoso, un mandato que casi no es mandato, que más bien es una necesidad por nuestra parte, la necesidad de contagiarlo, de contarlo, de comunicarlo. La mayor alegría que podemos proporcionar a este Corazón que tanto nos ama, es anunciar al mundo entero, sin miedo, sin límites, sin vergüenza, sin respetos humanos, que somos amados. ¡Ése es el verdadero Evangelio, el único Evangelio! El resumen de toda la Escritura y de toda la Palabra de Dios es ese grito jubiloso: “¡Hermanos, somos amados por Dios en Jesucristo con un Corazón de Hombre!” ¡Ésa es la gran noticia, la buenísima noticia, la única noticia importante: que somos amados por Él con un Corazón de Hombre, con un Corazón vivo y resucitado que va a latir eternamente por mí, por todos!



AVISOS
-EL VIERNES CELEBRAREMOS LA SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.

- EL SÁBADO CELEBRAREMOS EL IMNACULADO CORAZÓN DE MARÍA.

sábado, 6 de junio de 2020

HOJA NÚMERO 253

PARROQUIA DE CRISTO REY
Hoja Parroquial nº253
Del 7 al 14 de junio de 2020



PARA DIOS TODOS SOMOS IGUALES


El presidente de los obispos de EE. UU., José H. Gómez, es tajante: «El asesinato de George Floyd fue sin sentido y brutal, un pecado que clama al cielo por justicia». Subraya en un comunicado que la muerte del ciudadano «afroamericano», a manos de la Policía de Mineápolis el pasado 25 de mayo, constituye una nueva muestra de la «humillación y desigualdad» que todavía hoy padecen muchos «por su raza y por su color de piel». Son normales las protestas en la calle y es necesario mostrar el rechazo a toda discriminación, pero son muy preocupantes los cada vez más duros enfrentamientos. «La violencia es autodestructiva y contraproducente. […] Las protestas legítimas no deben ser explotadas por personas con distintos valores y agendas», asevera el también arzobispo de Los Ángeles. Como cristianos sabemos que todo ser humano ha sido creado a imagen de Dios y que, por ello, no cabe mirar a nadie por encima del hombro. Hemos de mirarnos de igual a igual y quizá entonces también nos demos cuenta de que siempre es más lo que nos une. Siempre.

 
CREO, REZO, CONFÍO, ESPERO
Silos. 20:00 horas. Me conmueven las lágrimas de Jesús. Me emociona su tristeza profunda. Tan real. Jesús llora ante la tumba de Lázaro. Su amigo. Llora como tantos han llorado estas semanas la pérdida de sus seres queridos. Tampoco Él estaba cuando murió Lázaro. Tampoco se pudo despedir de él. Le duele el adiós. Le duele su amor por él. Y llora.
Quiero detenerme ante el sufrimiento del hombre, como hace Jesús. Detenerme para llorar con el que llora. No quiero permanecer indiferente ante el dolor de los demás. Quiero acercarme con respeto infinito a las lágrimas que veo. Sostenerlas con mi silencio. Abrazarlas. Y callar. Porque cada lágrima expresa sentimientos para los que sobran las palabras.
Muchas vidas han quedado inconclusas. Hay voces que no volveremos a escuchar. Rostros que no volveremos a acariciar. Sonrisas que nunca más contemplaremos. Pienso en el dolor de sus familias. Algunas tan cercanas. Y un desgarro me parte el alma. Y lloro. Sufro cuando lloro. Amo cuando lloro. Se me escapa el alma en cada lágrima.
Recuerdo con nostalgia a los que ya no caminan conmigo. A cada uno. Su paso amable por mi vida. Su sonrisa. Sus palabras. Sus abrazos. Rostros que siguen impresos en mi alma. Vidas que siguen siendo la tierra sagrada donde hundo mis raíces. Están. Siguen. A veces sangro porque no pude mirarlos a los ojos para despedirme. Ojalá les hubiese podido abrazar más fuerte la última vez que nos vimos. Ojalá hubiese podido decirles lo mucho que los quiero. Ojalá hubiese podido darles las gracias. Ojalá hubiese podido pedirles perdón.
Y lloro. Pero sé que mis lágrimas riegan una tierra nueva que se abre al misterio de la Resurrección. Sé que la ausencia se ha transformado en un silencio habitado con su presencia. Una presencia real que llena todos mis vacíos. Sé que están. Sé que me escuchan. Sé que me cuidan. Sé que me esperan. Sé que me sueñan allí en el cielo. Sé que me abrazan aquí en la tierra. Mi corazón tiembla por perder lo más amado. Y lloro. Pero creo. Rezo. Confío. Espero.

El Vaticano pide reducir el desperdicio y cambiar la dieta.
El secretario adjunto del Dicasterio para el Desarrollo Humano e Integral, Augusto Zampini, advirtió hace unos días en una en una rueda de prensa organizada por el Vaticano para analizar las consecuencias sociales y económicas del COVID-19, que la pandemia está agravando la crisis alimentaria en el mundo: «Nos enfrentamos a un grave problema en la seguridad alimentaria. La crisis alimentaria provoca hambre, el hambre afecta a las personas más pobres y aumenta la inseguridad alimentaria. La inseguridad alimentaria conducirá a la violencia y a más conflictos, lo que a su vez causará más pobreza». Su opinión está avalada por las cifras del Programa Mundial de Alimentos (PMA) que calculó en un informe publicado el pasado 20 de mayo que otros diez millones de niños más en todo el mundo podrían enfrentarse este año a desnutrición aguda como resultado de la pandemia de COVID-19. Según la agencia de la ONU, los confinamientos y la restricción de movimientos están provocando en algunos casos una subida de precios que hace que para los más vulnerables sea difícil disfrutar de una dieta nutritiva. La receta del Vaticano para revertir el hambre pasa por reducir el desperdicio de comida, cambiar la dieta para consumir solo productos de temporada y que los gobiernos destinen el presupuesto armamentístico a reflotar el sector alimentario.

 
CON MARÍA EN EL
CORAZÓN DE LA IGLESIA


Este domingo 7 de junio se cambian las
tornas y toca a los fieles rezar «por quienes oran por nosotros: las personas consagradas contemplativas», explican desde la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada. Se trata de la Jornada Pro Orantibus, en la que «estamos invitados, como un momento singular cada año, a un continuo empeño de conocer mejor y estimar más» esta vocación tan particular, asegura el presidente de la comisión de la CEE, Luis Ángel de las Heras, en entrevista con Alfa y Omega. La vida consagrada contemplativa es necesaria para la Iglesia «porque custodia sin descanso una dimensión imprescindible» para la renovación de todos los cristianos: la contemplación, explica el también obispo de Mondoñedo-Ferrol. De esta forma, «merece la pena estar cerca de las personas consagradas contemplativas, tratar con ellas. Pasar algún momento o tiempo en sus monasterios, nos ayuda a vivir con más hondura, gozo y compromiso la vocación cristiana». No obstante, la jornada de este año llega marcada por el distanciamiento social impuesto por el Gobierno para evitar los últimos coletazos del COVID-19. Esto no ha evitado, sin embargo, que las religiosas y los religiosos de España se hayan seguido interesando por lo que ocurre más allá de los muros conventuales. Al contrario, «los cerca de 9.000 miembros de la vida consagrada contemplativa en España han vivido con honda preocupación la difícil situación en nuestro país y en el mundo entero» y «han intensificado la oración, contribuyendo a esa corriente de esperanza, serenidad y consuelo en medio de una tragedia que ha afectado a muchos con sus nombres concretos», subraya De las Heras. 
Los que se quedan fuera.

Según Cáritas, la mitad de las personas que se encuentran en pobreza severa no van a poder acceder al ingreso mínimo vital. Muchos de ellos son migrantes en situación administrativa irregular. Son los vulnerables entre los vulnerables. En esa situación están Chiara Medina y Juan Arroyo, peruanos, que llevan cinco meses en España. Se vinieron nada más casarse y ella está ahora embarazada. Esperan su turno en la parroquia del padre Gonzalo, que les dice con cariño que al pequeño que viene en camino «no le va a faltar nada». Son solicitantes de asilo y han pasado un calvario estos meses. Con el dinero que traían alquilaron una habitación... hasta que se les acabó. Entonces tuvieron que dormir en albergues y parroquias. Ahora comparten un piso con varias familias gracias a la ayuda de unos compatriotas. En una situación parecida se encuentran Jeremías Pichía y Olivia Sánchez, ambos guatemaltecos. Llevan dos años y medio en nuestro país, tiempo en el que nació su hijo. «Sobrevivimos por las ayudas que nos da la parroquia. No teníamos ni una patata para comer», explica Jeremías. Escaparon de Guatemala por la violencia. Era insostenible. Y aún así se han planteado volver, pero constatan que no les dejarían entrar. Mientras cuenta que a su hijo no le ha faltado de nada y que siendo tan pequeño no se entera de la situación, reconoce que anímicamente lo están pasando «muy mal».

 
SANTÍSIMA TRINIDAD, MISTERIO DE AMOR




El pasaje que hemos escuchado está tomado del Libro del es sorprendente que la revelación del amor de Dios tenga lugar después de un gravísimo pecado del pueblo. Recién concluido el pacto de alianza en el monte Sinaí, el pueblo ya falta a la fidelidad. La ausencia de Moisés se prolonga y el pueblo dice: «¿Dónde está ese Moisés? ¿Dónde está su Dios?», y pide a Aarón que le haga un dios que sea visible, accesible, manipulable, al alcance del hombre, en vez de este misterioso Dios invisible, lejano. Aarón consiente, y prepara un becerro de oro. Al bajar del Sinaí, Moisés ve lo que ha sucedido y rompe las tablas de la alianza, que ya está rota, dos piedras sobre las que estaban escritas las «Diez Palabras», el contenido concreto del pacto con Dios. Todo parece perdido, la amistad ya rota inmediatamente, desde el inicio. Sin embargo, no obstante este gravísimo pecado del pueblo, Dios, por intercesión de Moisés, decide perdonar e invita a Moisés a volver a subir al monte para recibir de nuevo los diez Mandamientos y renovar el pacto.
Este es el rostro de Dios. Esta auto-definición de Dios manifiesta su amor misericordioso: un amor que vence al pecado, lo cubre, lo elimina. Y podemos estar siempre seguros de esta bondad que no nos abandona. No puede hacernos revelación más clara. Nosotros tenemos un Dios que renuncia a destruir al pecador y que quiere manifestar su amor de una manera aún más profunda y sorprendente precisamente ante el pecador para ofrecer siempre la posibilidad de la conversión y del perdón.
El Evangelio completa esta revelación, que escuchamos en la primera lectura, porque indica hasta qué punto Dios ha mostrado su misericordia. El evangelista san Juan refiere esta expresión de Jesús: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (3, 16).Muestra que ama al mundo, y envía lo más valioso que tiene: su Hijo unigénito. Y no sólo lo envía, sino que lo dona al mundo. Y es en la cruz donde el Hijo de Dios nos obtiene la participación en la vida eterna, que se nos comunica con el don del Espíritu Santo.
 

AVISOS
-EL DOMINGO 14 DE JUNIO
CELEBRAREMOS LA SOLEMNIDAD
DEL SANTÍSIMO CUERPO
Y SANGRE DE CRISTO.



¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!,
la Iglesia nos sumerge en tu misterio;
te confesamos y te bendecimos,
Señor, Dios nuestro.

Como un río en el mar de tu grandeza,
el tiempo desemboca en hoy eterno,
lo pequeño se anega en lo infinito,
Señor, Dios nuestro.

Oh Palabra del Padre, te escuchamos:
Oh Padre, mira el rostro de tu Verbo;
Oh Espíritu de Amor, ven a nosotros;
Señor Dios nuestro.

¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!
Haced de nuestras almas vuestro cielo,
llevadnos al hogar donde tú habitas,
Señor, Dios nuestro.

sábado, 30 de mayo de 2020

HOJA NÚMERO 252

PENTECOSTÉS HOY

Pentecostés es el inicio de la misión de la Iglesia. Es la fiesta de la unión, de la comunión humana. Una mirada a nuestro mundo: las distancias geográficas han desaparecido, la comprensión y comunión entre las personas a menudo es superficial. El diálogo entre las generaciones cada vez más frio y complicado. Parece que el ser humano se vuelve más agresivo. Uno vive más centrado en su yo que hacia fuera para encontrarse con los demás.
En el primer libro del Antiguo Testamento hay una historia que nos habla de Babel. Babel nos narra una historia donde hay división, los hombres alcanzaron tanto poder que pensaban que no necesitaban a Dios y que podían llegar al cielo, abrir sus puertas y ocupar el lugar de Dios. Mientras construían la torre se dieron cuenta de que estaban construyendo unos contra otros. Mientras intentaban ser como Dios, corrían el peligro de perder algo fundamental en el ser humano: la capacidad de ponerse de acuerdo y de entenderse para actuar juntos. Hoy con el progreso de la ciencia y la técnica hemos alcanzado tanto poder, que orar a Dios parece algo superado, inútil, porque creemos que nosotros podemos construir y realizar todo lo que queramos. No sé si somos conscientes de que estamos reviviendo la misma historia de Babel. ¿No vemos que entre los hombres hay desconfianza, sospechas, temor, hasta llegar a ser peligrosos los unos para los otros? ¿Hay algún camino que nos lleve a la unidad, a la concordia? La Sagrada Escritura nos dice que sólo puede existir la unidad con el don del Espíritu de Dios, que nos puede dar un corazón nuevo y una lengua nueva, una capacidad nueva para comunicarnos. Eso es lo que sucedió en Pentecostés. Cuando el Espíritu Santo bajó sobre los discípulos reunidos, el miedo desapareció, sus corazones sintieron una fuerza nueva. En Pentecostés, donde había división, falta de comunicación, nació la unidad y la comprensión. Caminemos según el Espíritu y no según la carne (Ga 5,16 )

LA FE NOS AYUDA A AFRONTAR LAS SITUACIONES DIFÍCILES
«Con demasiada frecuencia confundimos la seguridad con el dinero, con un trabajo, con un certificado de estudios... Todos elementos de gran importancia, pero que tienen que ver con lo exterior. Te entrenas para correr tras ellos, pero hay circunstancias que no controlas. Y sucede que de repente todo cambia y aparece la tragedia...». Esta es la introducción de M. P., que necesita hablar y que alguien la escuche. Y esta es su historia:
«Apareció el coronavirus y todos debíamos protegernos para no contagiarnos y frenar la expansión. Teníamos que quedarnos en casa, como nos pedían, y lavarnos las manos con frecuencia y bien. Pero me asaltaron todos los temores: mis hijos podían caer enfermos, no concluirían su ciclo formativo, en el que habían puesto tanto empeño, podría perder el empleo. Desde las primeras semanas de confinamiento tratamos de adaptarnos a la nueva situación en casa, algo nada fácil, pues nuestro trabajo en hostelería y cuidados personales no se podía trasladar al hogar, así que aprendimos a utilizar los elementos de protección.
A esta situación se sumó otro drama pues, bruscamente, se quebró la salud de mi madre, la abuela que se había quedado en su tierra. La pandemia invadía también su país y, si bien lo suyo no era COVID-19, precisaba de urgencia una intervención quirúrgica y había que buscar una clínica privada, pues los hospitales estaban colapsados con la pandemia. Había que reunir dinero para la operación; hicimos piña y pudimos lograrlo.
La operación no fue un éxito y la enviaron a casa con la medicación y la indicación de que si tenía complicaciones tendría que ir a un hospital. Aparecieron las complicaciones y mi madre se murió en el camino, mientras buscaban sin conseguirlo un centro hospitalario donde poder ingresarla. La crueldad del desenlace, la pérdida, la imposibilidad de acercamiento, esta distancia enorme y forzada, agravan y llenan de fantasmas nuestra desolación. El reto sigue siendo recuperar ese sentimiento y esa fe que ayudan a afrontar las situaciones difíciles».

MÁS ALLÁ DE LA X

«La Iglesia no es una empresa ni un negocio. Lo que tiene, lo da. Necesitamos tener la posibilidad de repartir mucho en favor de los que más lo necesitan». Así lo subrayó el vicesecretario de Asuntos Económicos de la CEE el lunes en una rueda de prensa virtual para presentar la parte económica de la última Memoria de Actividades de la Iglesia. A pesar del récord de 285,2 millones de euros asignados a través de la casilla de la Iglesia en la campaña de la Renta 2019, correspondiente al ejercicio 2018, Fernando Giménez Barriocanal explicó que este dinero solo supone una cuarta parte de los fondos que reciben las diócesis para desarrollar sus numerosas actividades y advirtió de que vienen «momentos complicados» por la situación del país y por la merma de donativos en este tiempo de pandemia. Es cierto que sumando X en la declaración del IRPF de este año, como destaca XTantos, logramos un mundo mejor. Pero, como miembros de la Iglesia, los fieles somos corresponsables de su misión… ¿No deberíamos ir más allá de la X?

TRES PAPAS UNIDOS EN LA MISERICORDIA

En el centenario del nacimiento de san Juan Pablo II –el 18 de mayo–, Francisco presidió este lunes la Misa en la capilla de la basílica de San Pedro donde se encuentra la tumba del Papa polaco. El actual Pontífice señaló en su homilía tres rasgos que caracterizaron a su predecesor: la oración, la cercanía al pueblo y el amor por la justicia. «San Juan Pablo II fue un hombre de Dios porque hacía mucho tiempo de oración. Sabía que la primera tarea del obispo era rezar». Asimismo, «fue un hombre cercano a la gente. La cercanía es uno de los rasgos de Dios». «Un pastor está cerca de la gente, de lo contrario es solo un administrador». Finalmente, aseguró Francisco, el Papa Wojtyla fue también «un hombre que quería justicia: justicia social, justicia del pueblo, la justicia que alejas las guerras». «Y para ello hablaba de la misericordia, porque no hay justicia sin misericordia». La misericordia también es la clave sobre la que pivota la carta que el Papa emérito Benedicto XVI ha escrito al arzobispo emérito de Cracovia y exsecretario de Wojtyla, Stanislaw Dziwisz. En la misiva ofrece algunos recuerdos personales del Pontífice, como su humildad, y reflexiona sobre la Divina Misericordia como centro de su pontificado. «El poder y la bondad de Dios se han hecho visibles a todos nosotros en Juan Pablo II», asegura Ratzinger.


ENFRENTARSE AL MONSTRUO

De acuerdo con un informe de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía –recogido por El País y El Periódico–, las descargas de pornografía infantil han aumentado un 25 % en España durante el confinamiento. Si del 17 al 24 de marzo hubo unas 17.000, la semana siguiente subieron a 21.200 y no han bajado desde entonces. Estos datos confirman que «el monstruo del abuso infantil en la red sigue creciendo de manera exponencial», como denunció hace unos meses en estas páginas Ernesto Caffo, presidente del Telefono Azzurro italiano. El también miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores lanzaba este recordatorio al calor de un encuentro de grandes empresas tecnológicas en el Vaticano para trabajar contra la proliferación de abusos infantiles en internet. El Papa les pidió entonces que no miraran para otro lado. Poco después, Doctrina de la Fe incorporó a sus delitos más graves la posesión de pornografía de cualquier menor de 18 años. Porque no queda otra que sumar esfuerzos para enfrentarse a este monstruo. Por nuestros niños. Por todos.


EN TUS MANOS ESTÁ

Dos actitudes se nos ofrecen ante los nuevos tiempos que se presentan. Generosidad o egoísmo. De nosotros depende. En una plaza actuaba un prestidigitador. Con el propósito de dejarle en evidencia se le acercó una persona con un gorrión encerrado en el puño, y le preguntó si estaba vivo o muerto. Decidió que si la respuesta era que vivo, apretaría la mano hasta asfixiarlo, y si dijera que muerto se lo mostraría vivo. Pero el adivino contestó que la respuesta estaba en sus manos. Lo mismo se puede decir de nuestra vida a partir de ahora: será como deseemos que sea, con las decisiones que tomemos. La moraleja de la fábula nos muestra que la respuesta al mal está en nuestras manos. Depende de cada uno.

Padre mío,
me abandono a Ti.
Haz de mí lo que quieras.

Lo que hagas de mí te lo agradezco,
estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo.
Con tal que Tu voluntad se haga en mí
y en todas tus criaturas,
no deseo nada más, Dios mío.

Pongo mi vida en Tus manos.
Te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo,
y porque para mí amarte es darme,
entregarme en Tus manos sin medida,
con infinita confianza,
porque Tu eres mi Padre.
Amén.
San Carlos de Foucauld


AVISOS

-El lunes celebraremos la fiesta de la Bienaventurada Virgen María.
-El jueves 4 de junio, es la Jornada de la Oración por la vida. Desde la concepción hasta la muerte.
Rezaremos a las 19h. Rezo del Santo Rosario. Y posteriormente a las 19:30 Eucaristía.

-EL JUEVES CELEBRAREMOS LA FIESTA DE JESUSCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE.
-EL DOMINGO CELEBRAREMOS LA SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

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