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CONFERENCIA 30 OCTUBRE

sábado, 18 de julio de 2020

HOJA NÚMERO 259



EL TRIGO Y LA CIZAÑA

Jesucristo nos instruye con Parábolas: son comparaciones, imágenes tomadas de la vida ordinaria. Jesús compara el Reino de los cielos con un campo sembrado de trigo, y ¿qué pasó? Pues mientras dormían un enemigo sembró cizaña en su campo. Los trabajadores descubren que junto al trigo hay cizaña y quieren arrancarla pero el dueño les dice: dejadlos crecer juntos y cuando llegué la siega los separamos. El dueño les invita a tener paciencia porque al arrancar la cizaña podrían arrancar el trigo: dejad que crezcan juntos el bien y el mal. El Señor tiene otra manera de ver las cosas y opta por la paciencia y la misericordia. Jesús explica la Parábola a los apóstoles, quiénes un día le fallaran:

Si Jesús hubiese arrancado la cizaña, Pedro lo negó, Judas lo vendió, el resto del grupo lo dejaron solo colgando de la cruz cuando más los necesitaba. Si Jesús hubiese usado la hoz para arrancar la cizaña, los apóstoles no hubiesen sido santos más tarde. Qué hubiese pasado si ante los pecados de Pablo, de San Agustín, de San Francisco de Asís y de tantos y tantos hombres y mujeres de todos los tiempos… Dice la primera lectura de este domingo: Dios espera, da tiempo al pecador para que se arrepienta y cambie. Porque como dice San Pablo : Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
Con frecuencia excluimos a los que no piensan como nosotros. Nos fijamos en los defectos de los demás, en el mal que está fuera de nosotros. Cuando el mal que siembra el Satán está en todas partes: En la sociedad, en la Iglesia, en el matrimonio, en la familia, en la vida de cada ser humano. ¿Quién de nosotros podríamos presumir de qué somos trigo limpio?
En todas partes hay bien y mal, está mezclado. Esta Parábola nos habla de paciencia, de espera confiada en Dios. Nos habla de la pedagogía del Señor que es tan distinta a la nuestra. Si Dios hubiese actuado conmigo como yo actúo con el que me cae mal o me molesta, dónde estaría yo? El Señor no quiere el mal, aunque lo permite. No te conviertas en juez de lo demás, porque sufrirás, sólo el Señor sabe lo que hay dentro de cada uno de nosotros. Mirémonos en el espejo de esta Parábola del trigo y la cizaña, ¿a quién me parezco más: a los que quieren arrancar la cizaña antes de tiempo o al dueño que quiere esperar hasta que venga la siega ? San Juan Crisóstomo nos dice cosas muy interesantes respecto a esta parábola: El método del Satán es mezclar la verdad con la mentira. Él se reviste con las apariencias y colores de la verdad, Y cómo hace para engañar?
Mientras la gente dormía… una llamada a la vigilancia. El trigo y la cizaña pueden habitar juntos en un mismo corazón.

José, Sacerdote



LOS HUÉSPEDES

Esto de ser un ser humano es como una casa de huéspedes
cada mañana llega alguien nuevo
una alegría, una depresión, un enojo
aparecen como visitantes inesperados.
Les das la bienvenida y los entretienes a todos.
Incluso si es un grupo de penas
que arrasan por tu casa
de todas formas, tratas a cada huésped de forma honorable
puede ser que él te esté preparando
para alguna nueva delicia.
Recíbelos en la puerta con una sonrisa
e invítalos a entrar
sé agradecido con cualquiera que llegue,
porque cada visitante está allí
para guiarte hacia algo mucho mejor.


Me siento seguro y frágil, pequeño y grande.

Silos. Julio de 2020. Acabo de hablar con un amigo. Me gusta escucharle. Aprendo. Crezco. Sus palabras me hacen recordar el Evangelio. Su vida es una ventana al cielo. Mientras le escucho pienso que hay cosas en nuestra vida que, de alguna forma, son reflejo de Dios. Quizá no seamos conscientes de ello, pero es así. Hay personas, sonrisas, miradas, abrazos, gestos, formas de ser, de estar y de querer, que nos hablan de Dios y nos llevan a Él.
Me alegro de tener gente cercana. Personas que un día aparecieron en mi vida para quedarse. Personas con las que recorro senderos. Con las que camino hacia Dios. Personas en las que el corazón se ensancha y sabe que ha llegado a buen puerto. Personas que tocan mis heridas y no solo las observan desde fuera. Que las hacen suyas. Que sangran conmigo para hacerme ver que mi dolor es también el suyo, porque el dolor compartido es menos dolor. Personas que encienden en mí la esperanza. Que abren caminos en mi corazón. Que lo inundan de luz. Personas que me devuelven el aroma de lo eterno. Que acarician mi alma. Y me hacen sentir la caricia de Dios. Personas que sacrifican vida, tiempo y descanso para hacerme experimentar la grandeza y el calor de un abrazo. Personas que forman parte de mi vida, no como un apunte más en una agenda, sino como una historia compartida. Personas que llevan el cielo dibujado en el alma. Cuando hablan. Cuando callan. Cuando sirven. Cuando aman. Corazones en los que echo raíces. Vidas en las que reconozco el rostro de Dios.
Soy quien soy por tantos nombres como llenan mi vida, a los que estoy unido por vínculos que permanecen para siempre. Vínculos eternos tejidos por Dios en el cielo. Soy quien soy gracias a ellos, con quienes configuro mi presente, con quienes me siento seguro y frágil, pequeño y grande. De todo un poco. Da igual. Personas que me abren nuevos horizontes, que me anclan en la tierra pero que son un trampolín al paraíso. Personas a las que quiero en lo más humano de mis entrañas. Personas que Él me ha dado. Ángeles de carne y cielo. A todos ellos: gracias. Hoy y siempre.







Somos una familia

Como cada día, mi estancia en el hospital comienza en la capilla. No se puede hablar de Jesús si antes no hablas con Él. En el ambón seguía colgado el cartel del Día de la Iglesia Diocesana: Somos una gran familia contigo. Mi oración va por estos derroteros hasta que toca recoger a Jesús del Sagrario y ponerlo en el lugar en el que le gusta estar: en los cuerpos y almas de sus hermanos más pequeños, que sufren a causa de la enfermedad.
Después de llamar a la puerta doy los buenos días. Juan, mientras sostiene la cabeza de Lola, su mujer, que está bebiendo, responde. Puedo apreciar que la enfermedad sigue avanzando y el cuerpo de Lola sigue deteriorándose pero, aún así, no ha perdido su hermosa sonrisa, y su rostro desprende una gran paz; debe ser parecida a la paz que recibían los apóstoles en las apariciones de Cristo resucitado.
Juan le dice al oído y en voz alta: «Lola, ha llegado el sacerdote a traerte la Comunión, ¿quieres recibirla?». Lola responde: «Sí, ya sé que es el sacerdote y que me trae a Jesús. Pues claro que quiero recibirlo, como cada día».
Ambos se santiguan, rezamos el padrenuestro y le doy un trocito de la Eucaristía. Su sonrisa se vuelve un rayo de luz y se queda un momento en silencio con Dios dentro, interiorizando este gran milagro, en el que su cuerpo frágil y enfermo es llenado por el Cuerpo de Dios. Como dijo san Pablo, Dios toma la debilidad humana para transformarla en fuerza de Dios.
Después de darle la bendición, cuando me dispongo a irme, Lola me dice: «Eres mi familia». Sonrío y le doy las gracias. Mientras, ella mira a Juan y le dice: «Es como si le conociéramos, como si siempre hubiera estado con nosotros».
Se me hace un nudo en la garganta y recuerdo el cartel de mi oración matinal pero, sobre todo, no puedo evitar oír las palabras de Jesús a sus discípulos: «Quien deja padre, madre, esposa e hijos por mí y por el Evangelio recibirá 100 veces más». Le doy las gracias por el amor que me ha transmitido y le digo: «Por favor, acuérdate de mí cuando reces». Dedicándome la más bonita de sus sonrisas, dice: «Sí, nuestro Padre Dios».




SIN ANCIANOS NO HAY FUTURO

Donde no se cuida a los ancianos, no hay futuro para los jóvenes». Lo señaló el Papa con motivo del reciente Día Mundial contra el Maltrato de los Ancianos, si bien la advertencia va más allá de la efeméride y obliga a plantearse cómo se ha afrontado la pandemia y cómo se van a afrontar los rebrotes. El coronavirus ha golpeado de lleno a nuestro país y se ha cebado con aquellos que acumulan «experiencia y sabiduría» –en palabras del cardenal Osoro–, hasta el punto de que nueve de cada diez fallecidos tenían más de 70 años. Por ello no es casualidad que la Iglesia española celebre una Jornada por los afectados por la pandemia el próximo 26 de julio, coincidiendo con la fiesta de san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen y patronos de los abuelos. En su mensaje para la jornada, la Conferencia Episcopal Española incide en que, en un sociedad en la que «se reivindica una libertad sin límites y sin verdad en la que se da excesiva importancia a lo joven», los mayores son clave para mantener la «memoria». Además, continúa, muestran que «el amor y el servicio» a otros, tanto cercanos como no, «son el verdadero fundamento en el que todos deberíamos apoyarnos». Sin caer en la temeridad de pensar que este virus solo afecta a los mayores, como hacen algunos inconscientes, es momento de tomar medidas especiales con ellos para que no se repitan situaciones igual de dramáticas con los rebrotes. Aparte de visitar a los ancianos que han estado solos y despedir a los que ya no están, es momento de revisar los protocolos de residencias y plantear su medicalización permanente, al tiempo que se dota a los hospitales de recursos suficientes para poder atender a todos los enfermos y evitar así cualquier tentación utilitarista



PRÉSTAME MADRE

Préstame Madre tus pensamientos, e ilumina mi mente con la luz de tu sabiduría.

Préstame Madre tus ojos, para con ellos mirar, si con ellos miro, nunca volveré a pecar

Préstame Madre tus labios, para con ellos orar, si con ellos oro Jesús me podrá escuchar.

Préstame Madre tu lengua, para poder comulgar, pues es tu lengua materna de amor y santidad.

Préstame Madre tu corazón, para poder perdonar y cambiar mi corazón de roca por uno celestial.

Préstame Madre tus manos, para poder trabajar, si con ellos trabajo, rendirá una y mil veces más.

Préstame Madre tu manto, para esconder mi maldad, pues cubierta con tu manto al cielo he de llegar.

Préstame Madre a tu Hijo, para poderle yo amar, y esa será mi dicha para toda la eternidad.

Amén. 


Carta a un amigo

Querido José Mariscal: Te has ido a la casa del Padre sin despedirte. ¿Recuerdas cuando comentábamos aquellos versos de santa Teresa: «Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero que muero porque no muero», que tantas veces cantaste en los entierros en tus 30 años de párroco en Carrión de los Condes? ¿Qué tal el encuentro con san Pedro? ¿Ya te has encontrado con san Juan de la Cruz? Dile que te explique su Cántico espiritual, que tantas tardes comentábamos, a las cinco de la tarde, en la residencia de San Bernabé. ¿Te has encontrado con muchos peregrinos a Santiago? Porque tú fundaste, en tu misma casa parroquial, el primer albergue. Y con la ayuda de tu hermana los atendisteis en todo: alojamiento, comida, compañía… Procura buscar a santa Teresita y que te explique cómo hace la lluvia de rosas que prometió a sus devotos en la tierra y a los misioneros. Puedes tú hacer lo mismo con los peregrinos de Santiago, estamos en un tiempo muy difícil para ellos. A la vez, te pido que nos ayudes a los residentes y personal de San Bernabé en Palencia. Nada más y hasta que Dios me llame.

domingo, 12 de julio de 2020

HOJA NÚMERO 258

Salió el sembrador a sembrar (Mt 13, 3).

En la parábola subrayamos:
1.-El sembrador es Dios
2.- La semilla es la Palabra de Dios
3.-Eel terreno en que cae es la mente y el corazón del hombre.
La explicación y aplicación la encontramos al final de la parábola: el que tenga oídos para oír que oiga. Ante la Palabra no dejemos de mirar hacia dentro de uno mismo, y preguntémonos:
¿Qué clase de terreno soy? ¿Abundan los espinos que ahogan la semilla? ¿Es tierra endurecida? ¿El sol agosta la semilla? ¿Los pájaros se comen la semilla? ¿El Maligno ronda buscando a quien devorar?
Seguro que Jesús, les diría que somos una tierra que necesita ser sembrada ya que sin la semilla que nos viene de arriba, seríamos incapaces de dar frutos de salvación. De esta convicción debería nacer un deseo de apertura a Dios y a los hermanos; el Creador nos ha creado necesitados de Él y de los hermanos. La Palabra nos invita a agradecer ese gran don de la Palabra y a la vez la responsabilidad a la que nos llama.

José, Sacerdote

TU PETICIÓN HA SIDO DENEGADA

Le encanta montar en bicicleta. Desde que le regalaron una va con ella a todas partes. El día que se la dimos preguntó si los Reyes Magos conocían este lugar. La pasada Navidad, estando en otra ciudad, no habían llegado. Pensaba que al salir de Colombia ya no le encontrarían. Es un niño muy observador. Ha cumplido 8 años. Siempre está pendiente de su hermano pequeño. Le gusta sumar y contar en inglés hasta diez. Todavía no sabe leer, pero ya ha aprendido el abecedario. En su país estuvo tiempo sin acudir a la escuela por la dificultad de acceso.
Aquel día no tenía ganas de trabajar. Movía el lápiz por la hoja sin hacer nada. Le animé a que terminara rápido. Su respuesta fue un sencillo: «¿Para qué?». Le contesté con una obviedad: «Para terminar pronto». Pensaba que ahí concluiría la conversación, pero no estaba satisfecho y repitió: «¿Para qué?». «Para que puedas irte a jugar», le respondí. Me miró poco convencido, asintió con la cabeza y siguió con su tarea.
Las personas que se encuentran en proceso de solicitar asilo preguntan en un gran número de ocasiones para qué deben rellenar ese papel, firmar aquel documento, aportar tantas explicaciones que remueven su pasado doloroso... si depués no se escuchará su petición. El último informe de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) denuncia la cantidad de problemas burocráticos con los que se encuentran y que, al mismo tiempo, silencian otras cuestiones como la situación en Ceuta y Melilla, agravada tras la pandemia. En España solo el 5 % de las solicitudes de asilo finalizan con una resolución favorable. En el resto de Europa la media es del 32 %. En los próximos meses se esperan un gran número de denegaciones, ya que desde marzo se han resuelto miles de expedientes. Eso supondrá, para quienes no cuentan con un empleo, volver a una situación de exclusión.
La mayor parte tiene muy claro para qué ha venido. Eso fortalece su esperanza, aun cuando reciben la peor de las noticias: «Tu petición ha sido desestimada». Nosotras seguiremos acompañando en esta búsqueda de sentido. Quizá debamos cambiar la pregunta para descubrir nuevas respuestas. Jesús de Nazaret nos mostró cómo hacerlo.






UN FUNERAL POR LAS 40.000 PERSONAS FALLECIDAS A CAUSA DEL VIRUS


Emotivo funeral 40.000 personas han fallecido en España abatidas por un letal virus. Muchas de ellas, han muerto solas, sin la presencia de sus seres queridos. El pasado 6 de junio se celebró en la catedral de la Almudena el funeral que les debíamos, la despedida en la que le ofrecíamos nuestra oración, empatía y solidaridad, uniéndonos al dolor de los familiares que han sufrido estas desgarradoras pérdidas humanas y al reconocimiento a los héroes anónimos, muchos de los cuales entregaron su vida por amor al prójimo. El Cardenal Omella nos recordó que, en ocasiones dolorosas, a pesar de que estemos tentados a pensar lo contrario, Dios nunca abandona a sus hijos, y que precisamente las muestras de solidaridad que se evidenciaron durante esta devastadora tormenta, son un signo de la cercanía de Dios. En la homilía, el Cardenal Osoro ha pedido que reflexionemos acerca de nuestra condición de hijos de Dios, y por tanto, de hermanos entre nosotros.

 
EL SANTO CÁLIZ EN VALENCIA

Leo un artículo de Juan Luis Vázquez donde señala la aportación del catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia, Gabriel Songel, sobre el Santo Cáliz de la catedral de Valencia. Songel ofrece nuevas aportaciones históricas sobre la autenticidad del cáliz de la Última Cena que presidió nuestro Señor, y que todos los valencianos y foráneos veneramos en la catedral de Valencia. Al instante pensé en el novelista Dan Brown y sus falacias religiosas. En uno de sus libros dice que el Santo Grial está en una abadía de Inglaterra. Antes de poner lo que creyó consistente sobre el Santo Cáliz, debería haber consultado los textos históricos de la catedral de Valencia.

 
LOS OBISPOS ESTUDIAN UN DOCUMENTO SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS ANCIANOS


Durante los dos días de trabajo que ha durado la Comisión Permanente, los obispos que forman parte de este organismo abordaron varias cuestiones relacionadas con la pandemia. Así, estudiaron un borrador de documento pastoral sobre la situación de los ancianos a raíz de la experiencia vivida con el COVID-19, que han elaborado la Comisión para los Laicos, la Familia y Vida y la de Pastoral Social. Además, analizaron la situación de la pastoral de la Iglesia católica en España tras la salida del Estado de alarma, que corrió a cargo de la Secretaría General, mientras que la Comisión para los Laicos informó sobre los resultados y la actualización del Congreso de Laicos Pueblo de Dios en Salida del pasado mes de febrero, inmersa ahora en la fase poscongresual. A estas cuestiones se añadieron diversos temas de seguimiento, así como el calendario de reuniones del año 2021.
 
También de clausura
Madre M.ª Pilar Adámez
Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote


«Jesús. Presiento mi última noche. Gracias mi Dios por unirme tan profundamente al dolor puro de tu entrega en la cruz». La madre M.ª Pilar Adámez mandó este mensaje a sus compañeras de comunidad y poco después murió por el coronavirus. Lo hizo ofreciendo su vida por los sacerdotes, como buena Hermana Oblata de Cristo Sacerdote, pero también rezando por todos los afectados por el COVID-19. «Ella era la superiora y había decidido que la comunidad [de clausura] se sumara a una cadena de oración por los afectados por la pandemia. Cada una de nosotras teníamos dos o tres personas por las que rezábamos de forma concreta», explica la hermana Asunción García. Esta labor no la interrumpió ni cuando tuvo que ser trasladada al hospital. «Convirtió la habitación en su propio convento» y allí se entregó «por las almas, por los hombres, por el mundo, por los sacerdotes. Llegó a la muerte con la plena claridad de una vida entregada».
Madre Pilar falleció el 28 de abril. «Como persona era muy dulce, muy tierna y muy alegre, y como superiora era a la vez muy firme y muy comprensiva», rememora la hermana Asunción, que además recuerda «la sensibilidad tan grande que la madre tenía para el sufrimiento de la gente». Por eso, ante la pandemia, se intensificaron las oraciones en este momento de dolor, aún cuando ellas mismas se vieron afectadas de lleno. «Cuando entró el virus en la comunidad nos aislaron a todas. Era Jueves Santo. Ese día fue el primero sin Eucaristía y estuvimos más de un mes sin poder recibir los sacramentos. Incluso la muerte de la madre se nos comunicó estando todas aisladas. Ha sido muy duro, aunque hemos podido sentir el apoyo y el cariño de toda Huelva», concluye la religiosa.

 
Unplanned. El aborto: un negocio disfrazado de derechos civiles

Que el aborto es matar al ser humano más indefenso es un hecho sobre el que ya ni se discute. Ahora se habla de los derechos de la mujer, que deben prevalecer sobre los de «esa parte de su cuerpo». Pero de lo que no interesa hablar es de esta tremenda realidad: ¿y si todo este pensamiento progresista sobre el aborto, los derechos de la mujer sobre su cuerpo y demás, no fueran más que una ideología difundida por todo el planeta con muchos medios por las multinacionales que han hecho de sus clínicas de abortos uno de los negocios más rentables del mundo? ¿En qué lugar quedarían los radicales de izquierda que se declaran abortistas si todo el mundo supiera que su pensamiento social está al servicio del ultracapitalismo más antisocial que se conoce? Estas paradojas no son ciencia ficción. Lo que ocurre es están silenciadas, porque los grandes grupos de comunicación están todos subidos en el mismo barco que dichas multinacionales. Forman parte del mismo poder. Por ello tiene que venir una película pequeña, independiente, sin el apoyo de los grandes, y salir a la palestra contracorriente, dispuesta a llevarse todas las tortas del mundo, para contarnos estas cosas.
Estamos hablando de Unplanned, sobrecogedora película dirigida y escrita por Chuck Konzelman y Cary Solomon, y que recrea la historia real de Abby Johnson a partir de su propio libro. Esta mujer, interpretada con convicción por Ashley Bratcher, creció y se educó en un ambiente familiar cristiano. Pero debido a su ingenuidad y a los azares de la vida, acabó trabajando como directora de una clínica abortista de Texas, clínica de la cadena Planned Parenthood, extendida por todos los Estados Unidos. Durante su gestión se llegaron a realizar más de 22.000 abortos. Pero un día sucede algo imprevisto que le va a quitar la venda de los ojos que la tuvo engañada ocho años.
Unplanned cuenta por un lado el proceso personal de Abby Johnson, que va desde su ingenua incorporación al voluntariado de la clínica hasta la contundente ducha de realidad que le va a hacer madurar y comprender la verdad de lo que ocurre en su centro de trabajo. Por otro lado, el filme, paralelamente al recorrido de Abby, va desvelando la realidad del aborto como un negocio que arroja espectaculares beneficios a las multinacionales tapaderas que venden las bondades de la planificación familiar. Unplanned es como un puñetazo en la cara que nos despierta, como le sucedió a Abby, y nos hacer ver lo que no sabíamos u olvidamos fácilmente. Va directamente al grano, de espaldas a lo políticamente correcto. Pero que nadie piense que estamos ante un panfleto ideológico y adoctrinador, que abusa del sensacionalismo y el mal gusto para hacer terrorismo pro-vida. Muy al contrario, Unplanned es una película llena de matices, que nos lleva a una reflexión profunda y desprejuiciada. El propio proceso de la protagonista ya exorciza maniqueísmos fáciles. Eso sí, no es apta para menores.

domingo, 5 de julio de 2020

HOJA NÚMERO 257

TE DOY GRACIAS PADRE
Desde el evangelio de este domingo XIV del tiempo ordinario, es un buen momento para pensar qué tipo de oración practico más en mi vida. abundamos en la oración de petición y creo que no tanto en la de acción de gracias y de alabanza. Jesús, da gracias a Dios padre.
Jesús hoy da gracias por el modo de cómo ha llevado el padre la revelación: se ha revelado a los pequeños y no a los sabios y entendidos. nos muestra cómo ha actuado y además nos invita a tener una disposición como los pequeños. Jesús sabe que no es fácil hacerse pequeños por eso nos invita a tener una actitud humilde y sencilla.
El pueblo de Israel espera la llegada de del mesías, así lo anunciaron los profetas. Zacarías observa a los responsables del pueblo: políticos y religiosos y eso provoca la nostalgia -el deseo de un pastor bueno que les cuide, cosa que no han hecho los poderosos, un pastor que de su vida por las ovejas. les anuncia a un mesías humilde que les traiga la paz a todas las naciones, les habla de una Jerusalén que no conozca el ocaso.(la Jerusalén celeste)

El pueblo viene del exilio y les dice: ese rey-mesías será aclamado por un pueblo sencillo, humilde, por los niños--- esa profecía se cumplió en la entrada de Jesús a Jerusalén--- el domingo de ramos.
El mesías se ha acercado a los hombres y nos invita a descansar en Él: venida mi todos los que estéís cansados y agobiados… quién puede decir hoy: venid a mí que yo os aliviaré? Sólo Jesucristo.


Mi amor sólo no basta


Hay días en los que siento que nada de lo que hago sirve. Es una extraña sensación de fracaso vital. Esos días, nada de lo que hay fuera de mí, y nada de lo que me digo y siento dentro, me desconfirma ese estado en el que todo está gris oscuro. Son pocos momentos, aunque intensos.
Esas emociones también las siento cuando acompaño a personas que no tiran hacia delante. Personas que porque no es su momento, porque tienen más miedo que esperanza, porque no se fían ni de sí mismas ni de las personas que tienen enfrente... no tiran.
Y yo, con toda la ilusión del mundo, me empeño en tirar de ellas. Cuando estoy fuera del color gris oscuro soy capaz de racionalizar y decirme que yo solo acompaño; que no tengo la varita mágica que haga que la otra persona sane, que la otra persona es capaz... Tantas cosas que he aprendido con los años de experiencia. Pero cuando estoy en el color gris oscuro, me nublo. Y quiero gritar a la persona que es valiosa, que puede, que se merece lo mejor de sí misma, que es digna de ser amada por lo que es y no por lo que haya hecho. La experiencia me dice que si yo grito verdades en otra dimensión, por muy verdades que sean, no le llegarán a la otra persona. Y que gritar, la mayoría de las veces, lo que hace es bloquear más. Gritar en el sentido figurado, claro. Me refiero a decirle con mi verdad que siga, que se lo crea, que puede… Y no, no sirve.
He aprendido que solo mi amor no basta. Y eso me crea una gran frustración. Porque dejar a la otra persona ser, aunque sea a trompicones, con daños en algunos casos irreversibles, y ejercer de mera observadora de su vida es duro. Muy duro. Y me cuestiona creencias que creía infalibles. Entonces, en esos momentos, debo aferrarme a los otros colores de la vida, que están. Y debo hacer un ejercicio de confianza de nuevo en la persona y en que ella sabe, si quiere, trazar su camino. Y aceptar con amor lo que la persona quiera para sí.
Debo seguir confiando en que va a encontrar su propio amor. Porque bastaría el amor hacia sí para llegar a ser. En ese caso, solo el amor sí bastaría.



UNA HOMILIA EJEMPLAR


Escuché este domingo una homilía en la que el sacerdote nos dijo: «La generosidad no se mide por el tamaño o el volumen de aquello que se da, sino por la grandeza del corazón que lo da». La experiencia diaria me demuestra que las personas poco adineradas o con pocos recursos son las más generosas. Aunque no sea en la cantidad, sí lo es en el desprendimiento de lo poco que tienen, ya que valoran más intensamente lo que significa la carencia de techo, la falta de afecto o la falta de alimentos. Una homilía que me ha parecido ejemplar.

San Junípero

Con motivo del viaje a EE. UU. del Papa Francisco para clausurar el Encuentro Mundial de la Familias, el 23 de septiembre de 2015, celebró la Eucaristía de canonización de fray Junípero. En la homilía ensalzó la gran personalidad del santo mallorquín. Alabó su ardor misionero, semejante al de san Pablo, y lo puso como ejemplo de Iglesia en salida, predicando por los caminos para compartir la ternura reconciliadora de Dios. Lejos de España y de sus usos y costumbres, se animó a abrir nuevos caminos; supo salir al encuentro de los indígenas, respetando sus costumbres, para iluminarlas con la luz del Evangelio. Defendió la comunidad indígena, protegiéndola de cuantos abusaban de ella. Este fue el modo que san Junípero encontró para vivir la alegría del Evangelio.


 
LAS EDADES DEL HOMBRE Y LA RUTA JACOBEA


El Camino de Santiago, su simbología y su enraizamiento en Castilla y León será la temática sobre la que se articulará la próxima edición de Las Edades del Hombre. La muestra, de la que ahora se cumplen 25 años, se celebrará en 2021 en tres puntos estratégicos del paso de la ruta jacobea: Burgos, Carrión de los Condes y Sahagún. «Hemos pretendido coser esa enorme distancia entre Burgos y Sahagún a través de los hitos del Camino», explica Gonzalo Jiménez, secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre. La exposición también celebrará el octavo centenario de la catedral de Burgos. Precisamente, una delegación de la fundación visitó recientemente el templo «para ver posibilidades, teniendo en cuenta que la nueva realidad nos va a llevar a destinar espacios más amplios». Las fechas todavía están por concretar «pero serán parecidas a lo que hacemos todos los años, si el COVID-19 lo permite». 

Somos el pueblo de la Pascua,
Aleluya es nuestra canción,
Cristo nos trae la alegría;
levantemos el corazón.
El Señor ha vencido al mundo
muerto en la cruz por nuestro amor,
resucitado de la muerte y de la muerte vencedor.
Él ha venido a hacernos libres
con libertad de hijos de Dios,
desata nuestras cadenas;
alegraos en el Señor.
Sin conocerle, muchos siguen
rutas de desesperación,
no han escuchado la noticia
de Jesucristo Redentor.
Misioneros de la alegría,
de la esperanza y del amor,
mensajeros del Evangelio,
somos testigos del Señor.
Gloria a Dios Padre, que nos hizo,
gloria a Dios Hijo Salvador,
gloria al Espíritu divino:
tres Personas y un solo Dios. Amén.


LA SALVACIÓN ES OBRA DE LA MISERICORDIA DE DIOS

La salvación que Dios nos ofrece es obra de su misericordia. No hay acciones humanas, por más buenas que sean, que nos hagan merecer un don tan grande. Dios, por pura gracia, nos atrae para unirnos a sí. Él envía su Espíritu a nuestros corazones para hacernos sus hijos, para transformarnos y para volvernos capaces de responder con nuestra vida a ese amor. La Iglesia es enviada por Jesucristo como sacramento de la salvación ofrecida por Dios. Ella, a través de sus acciones evangelizadoras, colabora como instrumento de la gracia divina que actúa incesantemente más allá de toda posible supervisión. Bien lo expresaba Benedicto XVI al abrir las reflexiones del Sínodo: «Es importante saber que la primera palabra, la iniciativa verdadera, la actividad verdadera viene de Dios y sólo si entramos en esta iniciativa divina, sólo si imploramos esta iniciativa divina, podremos también ser —con Él y en Él— evangelizadores». El principio de la primacía de la gracia debe ser un faro que alumbre permanentemente nuestras reflexiones sobre la evangelización.


EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
EVANGELII GAUDIUM
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO 


Tú eres amor


¿Tú puedes ver el amor? ¿Lo ves por alguna parte?
¡A ver! Mira detrás de ti. ¿Lo has visto?
Es normal que no lo veas, el amor no se puede ver.
Está dentro de ti, y también dentro de mí. Está dentro de todas las personas.
Hay tantas maneras distintas de expresar el amor que, a veces, nos cuesta reconocerlas. Yo te muestro mi amor de muchas maneras.
Puedo expresar mi amor con palabras: ¡Te quiero!
Puedo expresar mi amor con mis manos y mis brazos: dándote un abrazo.
Puedo expresar mi amor: acompañándote en silencio.
Puedo expresar mi amor: dándote ayuda cuando me la pides.
Aunque algunas veces sea difícil expresarlo, el amor siempre está en ti. Cuanto más amor expresas, más amor te expresarán a ti. Mi amor hacia ti siempre existirá. Todos cometemos errores y tenemos algunos días revueltos como las tormentas, pero siempre hay amor dentro de nosotros.
¿Has visto cuántas cosas bonitas hay a tu alrededor? Las nubes, la luna y las estrellas. Las plantas con sus olores y sus colores brillantes, el agua, los animales, tu hogar. Puedes expresar tu amor hacia el mundo cuidando con cariño todo lo que te rodea.
¿Te has fijado cuántas personas hay cada día a tu alrededor? ¡Todas tienen amor dentro! Amamos a las personas tal como son, con sus defectos, con sus virtudes, con sus fallos y sus limitaciones. Sentir amor nos hace sentir contentos y felices.
¿Sabes que tú mismo tienes mucho amor para ti?
Todos podemos amarnos a nosotros mismos. ¿Y eso cómo se expresará? Te amas cada vez que decides hacer algo que te hace feliz, te amas cuando te esfuerzas por conseguir lo que te propones, te amas sonriendo ante las adversidades.
El amor está en todas partes, y en ningún lugar se ve. El amor que tienes dentro de ti es inmenso.
Exprésalo de tantas maneras como puedas y volverá a ti en forma de felicidad.

domingo, 28 de junio de 2020

HOJA NÚMERO 256

Hoja Parroquial nº256
Del 28 de junio al 4 de julio de 2020




BENEDICTO XVI VUELVE A CASA

Por primera vez desde su renuncia, Benedicto XVI ha viajado fuera de Italia. Su visita de cinco días a Ratisbona para visitar a su hermano Georg, gravemente enfermo, ha tenido tono de despedida. El Papa emérito y su hermano, tres años mayor, comparten un fuerte vínculo por la sangre y por la vocación. Durante esta breve estancia, los Ratzinger han podido volver a celebrar la Eucaristía juntos, pocos días antes de que se cumplan 69 años de la ordenación sacerdotal de ambos, el 29 de junio de 1951. Benedicto ha visitado también la tumba de sus padres y hermana, y la casa familiar de Pentling, ahora dedicada a su patrimonio teológico. 

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Porque, con tu ayuda, podremos aliviar el sufrimiento de más personas y mejorar el futuro de otras muchas más.

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• También puedes hacerlo de forma presencial utilizando este boletín de suscripción. Recuerda que debes imprimirlo, rellenarlo y llevarlo a tu parroquia.
• Incluso puedes hacer llegar tu donativo por telefono a través de Bizum: solo tienes que escribir "Iglesia" o "Parroquia" en el buscador y te apareceran todas aquellas que ya disponen del servicio.



APRENDER: LA VIDA LA MEJOR ESCUELA
Silos. 20:00 horas de un lunes. Leí el otro día que no es lo mismo hacer cosas que hacer cosas importantes. Sé que busco hacer cosas grandes sin caer en la cuenta de que las cosas importantes son las pequeñas: pequeñas cosas que hacen grandes a los hombres. Y son quizá esas pequeñas cosas las que cambian un poco el mundo porque cambian un poco mi mundo.
Estos meses estoy descubriendo la importancia de mi vida oculta. De lo que no se ve, pero que siempre está. Sé que Dios se esconde en esos pequeños grandes actos callados. Sigo arrodillado. Pero no estoy solo. Me uno a muchos. A millones que rezan desde sus casas y son portadores de ese fuego nuevo que lo cambia todo. Aunque nadie lo sepa nunca.
La gente que tanto quiero todavía se encuentra lejos. Pero mi amor no es menos profundo. Al contrario. He aprendido a decir «te quiero» de verdad. Porque no son palabras que digo: son palabras que vivo. Estos meses he aprendido a hablar desde el corazón. A quedarme con las cosas importantes y a no perderme en frivolidades. He aprendido a llenar de vida mi tiempo, escuchando a quien lo necesita. Abrazando sus miedos. Acompañando en silencio a los pies de la cruz. He aprendido a valorar la amistad como el don más preciado: la tierra en la que florece mi alma. He aprendido a acariciar lo humano. Y me he dado cuenta de que, al mismo tiempo, acariciaba a Dios con mis manos.
Pasan los días y alzo mi voz al cielo para que me oiga Dios. Quiero que sepa que nunca he perdido la esperanza. Quiero que se alegre porque sigo caminando con la cabeza bien alta y el corazón lleno. Quiero decirle que sigo soñando con una vida inmensa y con un amor más grande. Con una nueva forma de vivir, de amar, de decir «te quiero». Sueño con una nueva normalidad que hunda sus raíces en el amor. Con un abrazo nuevo, más hondo, que llegue a lo profundo del alma. Con unas palabras nuevas que llenen de esperanza. Con unos vínculos nuevos que nadie pueda romper. Vínculos forjados en el corazón de Dios. Sueño con una nueva normalidad unido a Él. Unido a todos.

Llamada a la responsabilidad
El final del Estado de alarma en la madrugada del domingo, y con él de las restricciones a la movilidad y a la mayor parte de encuentros, va a poner a prueba en los próximos meses los protocolos de intervención para controlar precozmente los nuevos brotes. Y también la responsabilidad ciudadana. Es extremadamente difícil evitar nuevos focos de contagio y aumentos de casos al intentar volver a la normalidad sin que la pandemia esté erradicada (ni controlada en muchos países) ni exista una vacuna. Reconocer esto no es una invitación a actuar solo en función de lo prohibido o permitido sino, al contrario, a extremar la precaución.

 
Crisis

La palabra crisis se ha colado en las conversaciones cotidianas, en los titulares de prensa, en las tertulias, en el mercado, en casa. Lo está invadiendo todo porque es una realidad, pero nos cuesta verla, a pesar de que tiene rostro, a veces muy cercano. La crisis tiene muchos apellidos: la crisis de las mujeres solas, con cargas familiares, y también las de familias en las que ya no entran ingresos porque el trabajo falta desde hace tanto tiempo que hasta el ingreso del paro ha terminado. Hay familias enteras con niños que saben lo que es vivir en crisis y se consuelan con las ayudas de Cáritas. Menos mal que las Cáritas laten en los barrios de Sevilla al ritmo de la crisis. Cada vez son más las personas que necesitan ayuda. Algunas familias (o personas individuales) nunca pensaron que llegarían a una situación tan crítica. Ciertamente, muchas de ellas nunca pierden la esperanza de que dentro de poco quedará resuelta esta crisis. Dios lo quiera.
 

FUNERAL LAICO


Por fin el Gobierno celebrará en julio un funeral por los muertos a causa del COVID-19 y de su mala gestión. Pero no será así: será un acto civil en la explanada de la Armería del Palacio Real, de espaldas a la catedral de la Almudena. Porque para eso este Gobierno es laico. De espaldas a los millones de católicos, y de algunos millones de musulmanes, protestantes y ortodoxos. Los laicistas y ateos son una minoría, pero hay que respetarlos. La indignación de los creyentes parece que está hibernada, pero todo tiene un límite.

Ayudar y volver a la Escritura

Cuando el arzobispo, Juan del Río, propuso la creación de un fondo para ayudar a los que sufren los efectos de la pandemia, todos, en el Arzobispado Castrense, tuvieron claro que la denominación debía contener las palabras «emergencia» y «granero de José». La elección de Fondo de Emergencia El Granero de José ha permitido los fieles volver a la Biblia y profundizar sobre ella. Así se lo trasladaron al páter Benito Pérez Lopo en su parroquia. Uno de ellos descubrió la figura del patriarca José en su conversación con el párroco. —Recuerdo que san José se fue a Egipto con la Virgen, pero no recuerdo un granero. —Hay que ir más al principio. No es san José, padre y custodio, sino el otro José. La Biblia muestra también a través de esta historia –concluye el sacerdote– que «la historia es cíclica» y que ese granero que buscaba salvar a Egipto de la hambruna se replica hoy en tantos fondos que ha puesto en marcha la Iglesia, desde el Vaticano a las diócesis.

AVISOS
-EL JUEVES REZAREMOS POR LA VIDA, DESDE LA CONCEPCIÓN HASTA LA MUERTE DIGNA.
A LAS 19H REZAREMOS EL ROSARIO
A LAS 19:30 CELEBRAREMOS LA EUCARISTÍA.


Oh Madre del Perpetuo Socorro,
concédeme la gracia de que pueda siempre
invocar tu bellísimo nombre
ya que él es el Socorro del que vive
y Esperanza del que muere.

Ah María dulcísima,
María de los pequeños y olvidados,
haz que tu nombre sea de hoy
en adelante el aliento de mi vida.

Cada vez que te llame,
Madre mía, apresúrate a socorrerme,
pues, en todas mi tentaciones,
y en todas mis necesidades propongo
no dejar de invocarte diciendo y
repitiendo: María, María, Madre Mía.

Oh qué consuelo, qué dulzura,
qué confianza, qué ternura siente todo mi ser
con sólo repetir tu nombre y pensar en ti,
Madre Mía. Bendigo y doy gracias a Dios
que te ha dado para bien nuestro ese nombre tan dulce,
tan amable y bello.

Mas no me contento con
pronunciar tu bendito nombre,
quiero pronunciarlo con amor,
quiero que el amor me recuerde
que siempre debo acudir a ti,
Madre del Perpetuo Socorro.

sábado, 20 de junio de 2020

HOJA NÚMERO 255

PARROQUIA DE CRISTO REY
Hoja Parroquial nº255

Del 21 al 28 de junio de 2020


La puedes leer en nuestro blog:
parroquiacristoreygandia.blogspot.com

Rm 5,12-15: DONDE ABUNDÓ EL PECADO, SOBREABUNDÓ LA GRACIA.

Es uno de los textos más importante del Nuevo Testamento. San Pablo nos habla del origen, naturaleza y transmisión del pecado original. Pone su atención en la gracia que hemos recibido de Cristo.
La figura de Adán encarna el pecado en el mundo. Por Adán todos murieron. El pecado es una fuerza negativa que domina la existencia humana y que nos condiciona. El ser humano experimenta la muerte profunda, fruto del pecado porque se deja llevar por el poder atractivo del pecado. Como Adán y Eva, que se sintieron desnudos, inseguros y rotos por dentro. Van unidos: pecado y muerte. El pecado lo experimentamos todos los humanos, sólo la Virgen María y Cristo se libran de ese poder de la muerte, consecuencia del pecado. El Satán ataca a los que estamos heridos por el pecado, y a veces nos vence; pero la gracia de Cristo es más grande y fuerte que el pecado, porque donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia. Cuando somos vencidos por el pecado, tenemos un Sacramento medicinal: El Sacramento de la Penitencia. No descuidemos ese sacramento.

José, Sacerdote

SALMO 68, SALMO PARA NUESTROS DIAS

El salmo 68 es un Salmo de súplica individual. Una persona inocente ha sido acusada de cosas graves. Su vida corre peligro. Hasta la familia le ha abandonado. Se siente socialmente excluido y castigado. Parece que es pobre y sus adversarios ricos. El salmista estaba volcado al Templo y al grupo de los pobres, indigentes y cautivos. Son muchos los que lo odian sin motivo. Son duros y atacan. Le acusan de robo. Se dedican a criticar. Viven de intrigas, chismes calumnias. Son enemigos y opresores, gente sin compasión, empeñados en amargar la vida. Sus mesas son abundantes. Persiguen a quien Dios ha herido y hurgan en las llagas de la víctima del Señor. Son criminales. En todo el salmo hay un conflicto entre el pobre y los ricos criminales. Sus compañeros, también pobres e indigentes, acobardados guardan silencio, están atemorizados. Si Dios no intervine, reinará el caos social.
El inocente apela a la bondad, al amor de Dios y a la compasión del Señor. Las aguas violentas que amenazan con arrastrar al inocente, recuerdan a las aguas del Mar Rojo, que se abrieron para dejar paso al pueblo de Israel. Este salmo es apropiado rezarlo en tiempos en que proliferan las mentiras y embustes que despojan al pueblo de su dignidad, de su bienestar, de su vida.




EL SEÑOR NUNCA NOS DEJA SOLOS

Cuenta que lo más duro de la travesía desde Camerún hasta Marruecos fue cruzar el desierto. Iba con un grupo de chicos. No sabe cuántos. Se perdieron. No tenían comida. Solo una botella pequeña de agua para cada uno. Bebían del tapón para no desperdiciar ni una gota. Caminaban hasta que anochecía. Se tumbaban en la arena. Cuando salía el sol, retomaban la marcha. Un día comenzó a sentirse mal. No podía avanzar. Paró a uno de sus amigos:
—Cuando me muera, llama a mi madre y díselo. Tengo su número escrito en un papel que llevo en el bolsillo del pantalón.
—¡No vas a morirte! ¡Tú saldrás de aquí! ¡Cruzaremos el desierto y llegaremos a Europa!
—Lo siento, no puedo seguir.
—Los dos lo conseguiremos.
Ya habían perdido a algunos compañeros por el camino: mordeduras de serpiente, inanición, sed, cansancio extremo. Él podía ser el siguiente.
Ante la insistencia de su amigo sacó de su mochila el único objeto que tenía junto con la botella: una Biblia. Empezó a leer algunos versículos. Los repetía mientras andaba. Hablaban de confianza en Dios, de su amor infinito por cada uno de sus hijos, de que Él nunca nos deja solos. Los repetía en voz alta mientras caminaba. Sus pasos se hicieron fuertes. Alcanzó su meta. Está trabajando y habla castellano con fluidez.
El aula donde ha aprendido castellano está ocupada por otros chicos que persiguen integrarse en el país. Vidas de distintos colores marcadas por el dolor, el afán de superación y la esperanza en un presente distinto. Un futuro prometedor.
El 20 de junio celebramos el Día Mundial del Refugiado. La muerte de George Floyd ha destapado las actitudes discriminatorias, racistas, humillantes, que viven algunas personas en todo el mundo. Hemos olvidado que el otro es también mi hermano. Una persona como yo. Pero no está todo perdido. Me lo recordó un chico de Ghana. Hace unos días, una compañera llegó unos minutos tarde a un taller que tenía que impartir.
—Siento el retraso.
—Nos alegramos de que hayas venido. Lo importante es que estés aquí.


EL DRAMA DE LAS RESIDENCIAS

La muerte de 20.000 ancianos en residencias durante el Estado de alarma patentiza una oscura gestión política, exige una investigación donde se depuren responsabilidades y se convierta en aprendizaje para posibles rebrotes del virus. No es de recibo exonerar la propia responsabilidad ni externalizarla en el contrincante político, como tampoco hacer de Pilatos y echarle la culpa del drama de las residencias al coronavirus. En nuestra sociedad, el edadismo se origina en la propia familia, que decide sin contemplaciones priorizar el bienestar personal, postergando el sacrificio y la dedicación hacia sus progenitores, internándolos en ocasiones sin ninguna necesidad. Esta actitud se prolongará después de diversos modos en una cultura secularizada y, por eso mismo, rabiosamente individualista. La calidad de la atención a las residencias para pruebas de COVID-19 y dotación de equipos de protección personal, así como el redoblar las inspecciones para disponer del personal adecuado y el control de infecciones, se convierte en algo fundamental para una respuesta adecuada a las actuales circunstancias. Pero lo prevalente siempre será el buen trato a la persona, evitar cualquier acción discriminatoria basada en la edad y la justicia de atender debidamente a los más vulnerables.

La Verdad y la Mentira.

"Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron.

- Buen día. Dijo la mentira

- Buenos días. Contestó la verdad

- Hermoso día. Dijo la mentira.

Entonces la verdad se asomó a ver si era cierto. Lo era.

- Hermoso día. Dijo entonces la verdad.

- Aún más hermoso está el lago. Dijo la mentira

Entonces la verdad miró hacia el lago y vió que la mentira decía la verdad y asintió.

Corrió la mentira hacia el agua y dijo...- El agua está aún más hermosa. Nademos.

La verdad tocó el agua con los dedos y realmante estaba hermosa y confío en la mentira.

Ambas sacaron sus ropas y nadaron tranquilas.

Un rato después salió la mentira, se vistió con ropas de la verdad y se fué.

La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira, comenzó a andar sin ropas y todos se horrorizaban al verla.

Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.
"

CENTROS DE ESCUCHA
Detrás de cada empleo perdido o cada negocio que no volverá a alzar la persiana hay una persona a quien la incertidumbre del futuro más próximo oprime el pecho. Pensando en ellos, el Papa decidió instituir un fondo para dar oxígeno «al amplio abanico de trabajadores diarios y ocasionales, a los que cobran por hora o trabajan en prácticas, a los trabajadores domésticos, los autónomos…», según manifestó él mismo en una carta enviada al vicario general de la diócesis de Roma, el cardenal Angelo De Donatis. «Muchos son padres y madres de familia que luchan laboriosamente por poner la mesa para sus hijos y garantizarles el mínimo necesario», agregó. Francisco puso un millón de euros y colocó a Cáritas al frente. Un gesto que cumplió como obispo de Roma para que nadie en su diócesis se quede atrás. La organización católica tiene distribuidos por todo el territorio romano cerca de 90 centros de escucha donde recogen de primera mano las historias de sufrimiento de quienes temen no volver a tener ingresos. «Muchas veces los sujetos más frágiles se quedan fuera de las ayudas por falta de información. Por eso es importante llegar hasta ellos», señala el obispo auxiliar y delegado para la Pastoral de los Migrantes y la Caridad de Roma, monseñor Gianpiero Palmieri. Para acceder a las prestaciones del fondo llamado Jesús Obrero Divino, se deben cumplir estas condiciones: ingresar en casa menos de 600 euros al mes, estar domiciliado en el territorio de la diócesis de Roma y haber perdido el trabajo por la pandemia. Las familias admitidas recibirán una ayuda que va de 300 a 600 euros, dependiendo del grado de vulnerabilidad, durante tres meses. La subvención podrá ser renovada por un periodo total de seis meses en función de los activos del fondo al que también se ha unido el Ayuntamiento de Roma y la región del Lazio, con otro medio millón de euros respectivamente. Este no es un paso aislado. A principios de abril el Papa instituyó otro fondo, que inauguró con una donación inicial de 750.000 dólares, para echar una mano a hospitales, escuelas, residencias de ancianos y otras instalaciones administradas por la caída del PIB de entre 8 % y el 10 %, la peor desde la Segunda Guerra Mundial. Y la sangría de personas que han perdido su trabajo en todo el país no frena, a pesar del desconfinamiento. Según el sindicato agrícola Coldiretti, los que dependen de la asistencia externa para llenar la nevera llegaron hasta los 3,7 millones, un millón más que antes de la emergencia sanitaria. El cerrojo de actividades comerciales y fábricas por la pandemia atizó una situación económica ya de por sí ahogada que hasta el momento se ha llevado por delante más de nueve millares de empresas solo en Roma. «Hay más de medio millón de personas que podrían perder su empleo en los próximos tres meses. Un tercio de las empresas se plantea si les conviene continuar funcionando. Y no solo por la falta de turistas. Muchos echan el cierre ante las trabas para acceder a los créditos bancarios o las ayudas del Gobierno, o por los retrasos del dinero de los ERTE», destaca Stefano Di Niola, secretario de la Confederación Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa de la capital italiana. 

AVISOS
-EL MIÉRCOLES 24 DE JUNIO CELEBRAREMOS LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA.

INVOCACIONES AL CORAZÓN DE JESÚS...

AMOR del Corazón de Jesús,
Abrasad mi corazón.

HERMOSURA del Corazón de Jesús,
Cautivad mi corazón.

BONDAD del Corazón de Jesús,
Atraed mi corazón.

CARIDAD del Corazón de Jesús,
Derramaos en mi corazón.

CLEMENCIA del Corazón de Jesús,
Consolad mi corazón.

DOMINIO del Corazón de Jesús,
Sujetad mi corazón.

DULZURA del Corazón de Jesús,
Penetrad mi corazón.

EQUIDAD del Corazón de Jesús,
Reglad mi corazón.

ETERNIDAD del Corazón de Jesús,
Llenad mi corazón.

FIDELIDAD del Corazón de Jesús,
Proteged mi corazón.

FUERZA del Corazón de Jesús,
Sostened mi corazón.

GLORIA del Corazón de Jesús,
Ocupad mi corazón.

GRANDEZA del Corazón de Jesús,
Confundid mi corazón.

HUMILDAD del Corazón de Jesús,
Anonadad mi corazón.

INMUTABILIDAD del Corazón de Jesús,
Fijad mi corazón.

JUSTICIA del Corazón de Jesús,
No abandonéis mi corazón.

LIBERALIDAD del Corazón de Jesús,
Enriqueced mi corazón.

LUZ del Corazón de Jesús,
Iluminad mi corazón.

MISERICORDIA del Corazón de Jesús,
Perdonad mi corazón.

OBEDIENCIA del Corazón de Jesús,
Someted mi corazón.

PACIENCIA del Corazón de Jesús,
No os canséis de mi corazón.

PRESENCIA del Corazón de Jesús,
Aficionad mi corazón.

PROVIDENCIA del Corazón de Jesús,
Velad sobre mi corazón.

REINO del Corazón de Jesús,
Estableceos en mi corazón.

SABIDURÍA del Corazón de Jesús,
Conducid mi corazón.

SANTIDAD del Corazón de Jesús,
Purificad mi corazón.

SILENCIO del Corazón de Jesús,
Hablad a mi corazón.

CIENCIA del Corazón de Jesús,
Enseñad a mi corazón.

PODER del Corazón de Jesús,
Asegurad mi corazón.

VOLUNTAD del Corazón de Jesús,
Disponed de mi corazón.

CELO del Corazón de Jesús,
Devorad mi corazón.

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