Entrada destacada

CONFERENCIA 30 OCTUBRE

sábado, 7 de octubre de 2017

AGENDA DE LA SEMANA Y AVISOS

Esta semana rezaremos por la unidad de las familias, por todos los miembros que la forman.
________________________________________
.¡ No critiques! Procura, más bien, la colaboración con todos, sin hacer críticas.
La crítica hiere y a nadie le gusta que lo hieran. La persona que tiene por costumbre criticar se verá, muy pronto, marginada. Si ves que algo anda mal, habla con amor y cariño y presta ayuda. Pero, sobre todo las cosas, que se tu ejemplo el que corrija.
________________________________________
Rezar el santo Rosario
no sólo es hacer memoria
del gozo, el dolor, la gloria,
de Nazaret al Calvario.
Es el fiel itinerario
de una realidad vivida,
y quedará entretejida,
siguiendo al Cristo gozoso,
crucificado y glorioso,
en el Rosario, la vida.

Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.
Amén
AVISOS;
- El próximo miércoles 11 de Octubre, empezamos el grupo de formación, a las 20.30h, en el segundo piso.
- El viernes 20 de Octubre empieza el Grupo Encuentro a las 20.30h. (Grupo postconfirmación.
- El curso de Litúrgia del Instituto de Diocesano de Ciencias Religiosas, comienza el jueves 19 de Octubre, a las 20h. Se realiza en la Parroquia San Francisco de Borja. La matrícula ya está abierta.
- La Junta de Cofradías organiza un curso de formación:
Orar, despertar, celebrar.
Será los días 30 de Octubre, 6,13, 20 y 27 de Noviembre en el Local del Museo. El precio de la matrícula son 10€. Aprovechad.

HOJA PARROQUIAL Nº 147

Hoja Parroquial nº 147
Semana del 8 al 14 de octubre 2017

UNA SONRISA PUEDE HACER MUCHO BIEN
La sonrisa es uno de los mejores medios de que dispone la naturaleza para hacer felices a los demás. Entre los rasgos más atractivos del carácter de alguien está esa sonrisa cálida y sincera que nace de dentro. Las obras dicen más que las palabras, y lo que dice la sonrisa es: “Me gustas. Me haces feliz. Me alegro de verte”: si no tienes ganas de sonreír, aun así sonríe: oblígate a sonreír.
Una sonrisa cuesta poco y hace mucho. Enriquece a quienes la reciben y a ti no te hace más pobre. Aporta felicidad al hogar y fomenta la benevolencia entre los hombres. Es descanso para el fatigado, luz para el abatido, un rayo de sol para el triste y el mejor remedio de la naturaleza contra las preocupaciones.
La sonrisa no vale para nada a menos que alguien la ofrezca. Ninguno de nosotros es tan rico como para poder pasarse sin ella y ninguna es realmente pobre mientras sea capaz de sonreír. Nadie la necesita tanto como el que no tiene sonrisa que mostrar. Acostúmbrate a ofrecer sonrisas reconfortantes e iluminarás este mundo a veces tan lúgubre. Ese rayo de luz es el del amor de Dios si sonríes porque amas al prójimo y le haces feliz por amor a Dios.
Participa en el apostolado de la sonrisa. Tu sonrisa está al servicio de Dios: es un instrumento para ganar almas. La gracia santificante que habita en tu alma le añadirá dulzura y le permitirá hacer mucho bien.
Sonríe por dentro hasta que notes que tu seriedad, e incluso tu severidad, han desaparecido; hasta que hayas caldeado tu propio corazón fomentando en él una actitud alegre. Luego sal y sonríe.
Sonriendo puedes infundir nueva vida, esperanza y coraje en los corazones de los que desfallecen, de los agobiados, los desanimados, los tentados y los desesperados; puedes prepara el camino de regreso a Dios de un pecador: tu sonrisa tiene el poder de transmitir felicidad, alegría, satisfacción, valor y confianza a los corazones de los demás.
Deja que todos disfrutemos de la belleza y de la alegría de tu rostro sonriente. Y, sobre todo, sonríe a Dios en la amorosa aceptación de todo lo que permite que pase en tu vida, y merecerás que el rostro radiante y sonriente de Cristo te mire en un amor singular durante toda la eternidad.

DESDE UN CENTRO DE MENORES

Mi nombre es Jonathan y tengo 18 años. Errores cometidos en mi vida me llevaron a estar en un centro de menores infractores. Nací en una familia desestructurada por completo. Mi madre ya había dejado la prostitución pero era toxicómana, y luego mi padre se dejó llevar por ella y entró en el mundo de la heroína, aunque lo dejó al poco tiempo. Como era de esperar, la Administración retiró a mis padres la custodia, pero años después, gracias a mi abuela y a Dios, conseguí volver con mi familia.
En 2006 conocí a una profesora que, en su evangelización, me invitó a participar en los juegos y actividades infantiles de una parroquia de mi ciudad natal. Allí me bauticé, pues no lo hice cuando nací, hice la Comunión y la Confirmación, pero poco después empecé a distanciarme de la parroquia: paso de ir todos los viernes al grupo de perseverancia y leer las lecturas en la Eucaristía de sábado y domingo, a no acercarme al Señor para nada...
Y comencé a delinquir... hasta que he acabado donde yo estoy.
Hoy me arrepiento de haberme alejado de Dios, tanto como de haberle fallado a mi abuela, la mano de Dios en mi vida. Pero quiero empezar mi nueva vida. Actualmente me quedan ocho meses aquí y estoy estudiando Auxiliar de Enfermería. Os pido que me ayudéis con vuestras oraciones, y que pidáis por todos los menores, para que sepan encontrar a Cristo y puedan conocer el Camino, la Verdad y la Vida.






También es noticia
Hay noticias estremecedoras que merecen no quedar sepultadas: Cada año se practican 55,7 millones de abortos en el mundo. 100.000 de ellos se han realizado en España en el año 2016. Son necesarias acciones por parte de los gobernantes, ayudas concretas a las mujeres embarazadas, como las de las asociaciones provida, y no utilizar la Sanidad Pública para financiar abortos. Debemos actuar y rezar.
LA HUIDA DE CENTROAMÉRICA:
O PAGAS O MUERES

Las maras en Honduras, Salvador y Guatemala imponen su ley. Todas las actividades comerciales están obligadas a pagar un tributo y las familias tienen que ver cómo sus hijos son reclutados por la fuerza. Fabio, que lleva tres años colaborando en Hermanos en el camino a cambio de cama y comida, era dueño de un puesto de tortillas en el mercado de San Salvador. Un día se le presentaron dos hombres de la Mara Salvatrucha y le exigieron el pago de una cuota porque, decían, aquel territorio era suyo. «Empecé a pagar, pero cada vez querían más… me amenazaron con matarme y me escapé».
Raúl pasa unos días también en Ixtepec. Su mujer trabajaba en El Salvador para una familia acomodada, y las maras estaban convencidas de que era rica. Les pedían cuotas cada vez más elevadas y, cuando se quejó, amenazaron con llevarse a su hija mayor, de 12 años. «Primero se fueron las chicas, que tienen asilo en Boston. Yo me quedé trabajando porque no alcanzaba el dinero». Raúl cruzó la frontera por el vertedero de Oaxaca. Los criminales saben que es un lugar de paso. Le atacaron con machetes y le quitaron hasta los pantalones.
En 2016 la Policía fronteriza detuvo a 400.000 irregulares, un 20 % más que en 2015 y las solicitudes de asilo aumentaron un 1.000 % respecto a 2011. Cada día salen una media de 500 personas solo de El Salvador, una tragedia que la Administración Obama intentó atajar instituyendo oficinas de asilo en los países de origen. «Con Trump corren el riesgo de ser abandonados a su suerte. Pero aunque suene a paradoja, el nuevo presidente puede ser una oportunidad para los migrantes, porque su descarado racismo está obligando a la opinión pública internacional, apática y sumisa, a tomar partido», recalca el padre Solalinde

Cristina y Patricia, argentinas en Roma
«No podía pasar por esta vida sin ver a Francisco»

Dicen que todos los caminos conducen a Roma pero, por muy trillada que esté, la frase no deja de tener su razón. En esta ocasión lo hemos comprobado de primera mano gracias a dos amigas que, después de varios años, se han encontrado de nuevo aquí. La plaza de San Pedro –la plaza de mi barrio–, es la plaza del mundo. La columnata proyectada por Bernini en el siglo XVII es el abrazo que recibe toda la humanidad que se acerca hasta esta Ciudad Eterna donde, precisamente, se manifiestan también sentimientos eternos como el amor o la amistad. Y por seguir con las frases hechas, en el caso de Patricia Juárez y Cristina Strong –dos argentinas como el Papa y que, como él, no viven en su patria–, la distancia no ha significado para nada el olvido
Para celebrar el segundo 25 cumpleaños de una de ellas eligieron reunirse en Roma, Caput Mundi.
Chicas, ¿qué hacéis por la plaza de San Pedro?
Cristina: Pues de momento un selfi, porque hay que inmortalizar este momento.
Patricia: Somos de Argentina, como el Papa Francisco.
Y supongo que acabáis de estar presentes en el rezo del ángelus, ¿no?
Cristina: Sí, sí. No podía pasar por esta vida sin ver a Francisco porque es un Papa argentino. El ángelus fue hermoso, pero, sobre todo, lo que más me gustó fue la forma en la que el Papa se integra con los peregrinos, cómo es de cariñoso y cómo conecta con nosotros. Las palabras que dice nos ayudan a ser mejor personas.
Y él, ¿es el mejor Papa?
Patricia: Yo me siento orgullosa de tener un Papa argentino, sobre todo porque este Papa refleja la sencillez de la gente en Latinoamérica. Eso es lo que transmite. Lo que se ve de él es cómo somos los latinoamericanos. Me gusta porque es como un Papa del pueblo. Él sigue viviendo aquí como vivía en Buenos Aires, en medio de la gente. Tiene la capacidad de poder hablar y estar con todos, con los ricos y con los pobres. Es el mismo que era en Argentina.
Bueno, pero volvamos a lo que nos ocupa. ¿Así que os habéis recorrido medio mundo para ver al Papa?
Cristina: Sí y no. Fue un viaje planeado por una ocasión especial, el cumpleaños de mi amiga Patricia. Yo vivo en Estados Unidos y viajé para visitarla en Europa, porque ella vive en Bélgica, y quería festejarla. Además, queríamos venir al Vaticano, por supuesto, para ver al Papa, aunque sea de lejos. Lo conseguimos y ha sido hermoso.
Patricia vive en Bélgica y tú en Estados Unidos y os habéis reunido en San Pedro. ¿Cómo hacéis para mantener una amistad así a través del tiempo y la distancia?
Patricia: Éramos compañeras de cuarto en la residencia de monjas durante nuestros años de universidad. Yo estudiaba Farmacia, terminé, conocí a mi marido y me vine a Bélgica. Cristina, que estudiaba Derecho, se fue después a Estados Unidos.
Cristina: Seguimos unidas, aunque cada una esté en una parte del mundo, porque esas son las verdaderas amistades. No hace falta estar todos los días juntas sino estar una vez y sentir lo que realmente te unirá para siempre. Además, ahora, con las nuevas tecnologías te puedes comunicar a cada rato.
Patricia: Yo siento que es como que es una amistad que ya llevas en el corazón, casi desde el primer día que te conoces. Y desde que nosotras nos conocemos, ¡ya han pasado unos cuantos años! Fíjate que yo acabo de celebrar mi segundo 25 cumpleaños.


Hogares luminosos y alegres

No se puede hablar del matrimonio sin pensar a la vez en la familia, que es el fruto y la continuación de lo que con el matrimonio se inicia. Una familia se compone no sólo del marido y de la mujer, sino también de los hijos y, en uno u otro grado, de los abuelos, de los otros parientes y de las empleadas del hogar. A todos ellos ha de llegar el calor entrañable, del que depende el ambiente familiar.
Ciertamente hay matrimonios a los que el Señor no concede hijos: es señal entonces de que les pide que se sigan queriendo con igual cariño, y que dediquen sus energías -si pueden- a servicios y tareas en beneficio de otras almas. Pero lo normal es que un matrimonio tenga descendencia. Para estos esposos, la primera preocupación han de ser sus propios hijos. La paternidad y la maternidad no terminan con el nacimiento: esa participación en el poder de Dios, que es la facultad de engendrar, ha de prolongarse en la cooperación con el Espíritu Santo para que culmine formando auténticos hombres cristianos y auténticas mujeres cristianas.
Los padres son los principales educadores de sus hijos, tanto en lo humano como en lo sobrenatural, y han de sentir la responsabilidad de esa misión, que exige de ellos comprensión, prudencia, saber enseñar y, sobre todo, saber querer; y poner empeño en dar buen ejemplo. No es camino acertado, para la educación, la imposición autoritaria y violenta.
Es necesario que los padres encuentren tiempo para estar con sus hijos y hablar con ellos. Los hijos son lo más importante: más importante que los negocios, que el trabajo, que el descanso. En esas conversaciones conviene escucharles con atención, esforzarse por comprenderlos, saber reconocer la parte de verdad -o la verdad entera- que pueda haber en algunas de sus rebeldías. Y, al mismo tiempo, ayudarles a encauzar rectamente sus afanes e ilusiones, enseñarles a considerar las cosas y a razonar; no imponerles una conducta, sino mostrarles los motivos, sobrenaturales y humanos, que la aconsejan. En una palabra, respetar su libertad, ya que no hay verdadera educación sin responsabilidad personal, ni responsabilidad sin libertad.

San Jose María Escrivá de Balaguer

lunes, 19 de junio de 2017

HOJA NÚMERO 144

LA PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI
Nos hace descubrir que somos peregrinos sobre la tierra; no tenemos aquí patria alguna permanente; somos los que cambian, los que, errantes, andamos por el espacio y el tiempo, los que siempre están en camino, y que buscan todavía su patria propia y el descanso eterno; somos los que deben dejarse transformar, porque ser hombre significa dejarse transformar, y perfección, haberse transformado. Nuestra temporalidad y los distintos lugares donde se desarrolla nuestra existencia se manifiestan a través de una procesión La procesión nos habla de la presencia permanente de la reconciliación en los caminos de nuestra vida. Nos dice: Él va con nosotros; Él, la reconciliación; Él, el amor y la misericordia. Él, que nos sigue, Él, que nos persigue con la terquedad de su amor, mientras somos peregrinos en esta tierra, que nos persigue aún cuando andamos por caminos tortuosos y perdemos la dirección. Él, que. busca en el desierto la oveja perdida y corre al encuentro del hijo perdido. Él va con nosotros en la peregrinación de nuestra vida, Él que ha recorrido por sí mismo todas estas calles - quaerens me sedisti lassus - desde el nacimiento hasta la muerte y por eso sabe cómo le va a uno por estas correrías sin fin y, con tanta frecuencia, sin camino. Está ahí, visible e invisible, Él, con la misericordia de su corazón, con la experiencia de una vida completa de hombre, paciente y madura y misericordiosa. Él, la salvación y la reconciliación de nuestros pecados. Llevamos el sacramento a través de los campos y de los desiertos de nuestra vida y confesamos: estamos acompañados por aquel que con su sola compañía puede hacer todos los caminos rectos.
LA PROCESIÓN DEL CORPUS SALDRÁ DESDE LA COLEGIATA A LAS 20.00H
AUSENCIA Y PRESENCIA

Julia, de 52 años, profesora con tres hijos de 22, 17 y 11 años, perdió a su esposo en un accidente hace un año. Se desahoga y me cuenta su proceso de duelo. Los primeros tiempos fueron de desconcierto por la inesperada muerte de Daniel, con el que llevaba 25 años casada: «De repente un hachazo parte mi vida. Cuando llegaba a casa se me hacía muy duro no encontrarle; al retirarme a mi habitación sentía un profundo vacío. Me sostenía el cariño de mis hijos y la preocupación por sacarlos adelante».
Poco a poco, «con los chicos, fuimos elaborando momentos y gestos que nos ayudaban a presentir su presencia. En fechas significativas, en torno a la mesa familiar, recitábamos la oración de bendición que él rezaba antes de las comidas. El segundo domingo de mes visitábamos su tumba para llevar flores, guardar un momento de silencio y recitar el padrenuestro, pidiendo que Él le tenga acogido en su Reino y nos dé a nosotros el consuelo. En la Misa del domingo, en el momento de la co-munión, sentía un estremecimiento porque, en la experiencia de unión con Jesucristo, me sentía en profunda comunión con Daniel».
Para ampliar la perspectiva de su experiencia, le recordé el proceso vivido por los discípulos de Jesús. Tras los momentos de desconcierto, iluminados por la promesa de su Resurrección, le van percibiendo en ocasiones y gestos muy concretos. Como compañero que les sale al ca-mino, comparte su mesa y les reenciende el corazón. Se hace presente a María Magdalena, la llama por su nombre y se deja abrazar los pies. Se aparece también a varios discípulos y les indica dónde tienen que echar las redes para una pesca abundante. En todas estas ocasiones aparece la tensión entre la dificultad de ver su presencia pero, cuando ya dicen «es el Señor», desaparece, asumido en otra dimensión, para la casa definitiva del Padre. Este es el camino que recorrer ante la muerte de los seres queridos. Su ausencia no es desaparición definitiva. Seguimos habitados por los que han sido carne nuestra y ahora son cuerpo espiritual transido por el hálito divino.
*Capellán del tanatorio M30.Madrid
 
VALENCIA ACOGE CON LOS BRAZOS ABIERTOS A IESU COMMUNIO


Más de 200 religiosas de Iesu Communio acudieron el pasado sábado a conocer el emplazamiento de su primera fundación fuera de tierras burgalesas, en la localidad valenciana de Godella. En una Misa de acción de gracias celebrada en la catedral de Valencia, el cardenal Cañizares destacó la importancia de la vida con¬templativa para la Iglesia, porque «no hay evangelización sin contemplación». Según reconoció la superiora de Iesu Communio, la madre Verónica, «el cardenal nos ha ido repitiendo, con firmeza y ternura: “Venid, esta diócesis espera a Iesu Communio. Os esperamos”». Cerca de 50 religiosas se trasladarán a su nueva casa tras los trabajos de rehabilitación del convento, que según sor Verónica «quiere ser casa encendida para todos los que tenéis sed», porque «donde se planta una cruz brotará una fuente».


 
RECUPERAR LA
CULTURA DE LA HOSPITALIDAD

Esta semana se hacía público el mensaje del Papa para la I Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el 19 de no¬viembre. «Al final del Jubileo de la Misericordia –recuerda el Pontífice– quise ofrecer a la Iglesia la Jornada Mundial de los Pobres, para que en todo el mundo las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados». Ese llamamiento abarca en el momento actual de forma muy especial a los inmigrantes y refugiados. Es de vital importancia recuperar hoy una cultura de la hospitalidad en una Europa avejentada y atrinche¬rada, que siente a las personas que llegan huyendo de la guerra y la pobreza como una amenaza a su bienestar material. Solo el sábado 10 de junio las ONG que trabajan en el Mediterráneo rescataron a más de 1.000 personas sin ayuda alguna por parte de las autoridades, que centran todos sus esfuerzos en proteger las fronteras. No podemos acostumbrarnos a esta realidad ni aceptar tampoco como solución encerrar a quienes logran llegar a nuestras costas en Centros de Internamiento de Extranjeros, donde se les priva de todos sus derechos. Europa y España son capaces de ofrecer un rostro mucho mejor de sí mismas. 
Cristo murió a cuchilladas

¡Qué grandeza de ser humano, la de Ignacio Echeverría! No es cierto que este mundo esté solo sembrado de violencias, de injusticias, de ambiciones de poder. En nuestro mundo también existe el amor, y hay personas que dan su vida por amor, como ha demostrado él.
Cristo sigue muriendo, no solo por nosotros, también en nosotros. Por eso el sábado 4 de junio Cristo murió a cuchilladas, a través de la carne de este muchacho, que dio su vida para salvar a una mujer atacada por tres terroristas cobardes junto al puente de Londres.
Ha habido en la muerte de este madrileño el estilo característico de la muerte de Cristo: libertad, gratuidad, salvación. La libertad de quien asume un riesgo sin que nadie le obligue a ello. La gratuidad de quien lo hace para salvar a una mujer que no conocía de nada. Y la salvación de quien va libremente a la muerte para salvar a una mujer indefensa.
Trato de imaginar ahora la muerte de este chico madrileño, cuando se sintió acorralado por tres terroristas. Seguramente sintió miedo, pero también comprendió que su vida ya estaba más que llena para darla. Y supo que su amor al prójimo le había conducido hasta la misma muerte que aquel Hombre-Dios que, 2.000 años antes, «inclinó la cabeza y se dejó morir», como escribió Gonzalo de Berceo en un castellano limpio y sencillo.

LOS NIÑOS ENDEMONIADOS QUE DESAPARECEN
Mercedes García Hurtado es hermana de la Caridad de Santa Ana y enfermera. Trabajó durante 25 años en un hospital psiquiátrico en Tarragona y en 2012 llegó hasta Costa de Marfil «porque siempre quise ser misionera, pero me quedé en España más de 20 años para cuidar a mi madre enferma». Además de atender el dispensario, Soro Gnenetcho –que quiere decir mujer del cielo, como la llaman en su aldea– atiende y hasta en ocasiones salva la vida a las personas con discapacidad intelectual o enfermedades psiquiátricas en un país lleno de tabús y creencias animistas que las consideran espíritus a los que hacen desaparecer. Mercè, como la llaman en su tierra, pide ayuda, porque se necesitan medios para las personas con discapacidad intelectual puedan tener las mismas oportunidades que los demás
¿Cómo que desaparecen?
Los marfileños consideran que los enfermos mentales tienen demonios dentro porque han hecho algo mal. Sus familias los llevan a curanderos, cuando no los abandonan en el campo. El marabú practica un ritual místico y los hace desaparecer.
Pero… ¿dónde van a parar?
El ritual consiste en aplicar unas hierbas y esparcir agua sobre su cuerpo. Si es una serpiente, la persona comenzará a moverse y se transformará en una cobra, y entonces desaparecerá. Si es un genio comenzará a dar vueltas sobre sí mismo como un remolino y desaparecerá también. En cambio, si se trata de un hombre se quedará quieto, aunque, eso sí, el espíritu no desaparecerá de su cuerpo, pero su familia deberá aceptarlo y llevarlo de nuevo a casa. La gente que ha ido a estos curanderos nunca más aparece… no sabemos dónde están, nadie los vuelve a ver. Y la familia tiene que estar contenta, porque si no, al próximo embarazo también caerá la maldición.
¿Los matan?
No lo sabemos.
¿Y cómo trabaja una enfermera experta en psiquiatría entre tanta creencia mágica?
Es difícil, porque cambiar el mundo de las creencias es casi imposible. Por ejemplo, a las personas con síndrome de Down o a los epilépticos ni se los toca porque creen que son contagiosos, los echan de la escuela o el trabajo… Es todo un estigma.
Se quedarán pasmados cuando la ven a usted acercarse a los personas con enfermedades mentales.
Tanto que me llaman Soro Gnenetcho, que significa mujer del cielo. Ven extraordinario –pero en positivo– que me acerque a esos espíritus que echan espuma por la boca y los atienda con cariño y atención. Es otro buen desafío. Aquí el cristianismo lleva 100 años, está muy poco arraigado. Pero, eso sí, en sus creencias también hay un solo dios, y además es mujer.
Entonces predican con sus obras.
Atendemos un pequeño dispensario al que vienen enfermos de todas las aldeas de alrededor. Son muy pobres, pero es curioso el culto a los muertos tan desarrollado que tienen. Cuando fallece alguien de la familia hacen un gran despliegue de actos, gastan todo lo que tienen en comidas… de hecho, no hay fecha para enterrarlos. Yo sé de familias que tienen un miembro sin enterrar desde hace 20 años porque no se han reunido todavía todos.
La clave, aunque parezca un lugar común, es la educación.
Sí, pero no creas, es difícil con los jóvenes. Aquí hay un rito, el del bosque sagrado, una iniciación en la que el muchacho entra en la edad adulta. Los jóvenes se pasan casi un año dentro del bosque sin poder salir. Si se ponen enfermos, tienen que curarse a base de hierbas, y muchos mueren en el intento. Si la novia o la madre va a ponerle un plato de comida y al día siguiente está intacto es que ha muerto. Las religiosas que están en la escuela están enfadadísimas porque, claro, los muchachos dejan durante mucho tiempo de ir a clase.
¿Y las mujeres?
No van al colegio. Aquí la mujer está para trabajar en el campo, para tener hijos –varones, porque si no corre el riesgo de ser abandonada– y para casarse de niñas con hombres mucho más mayores. Son un cero a la izquierda, son esclavas. Por ponerte un ejemplo de lo más cotidiano, en los funerales preparan comida para cientos de personas y, si hay solo una silla, el hombre nunca permitirá que ella se siente a descansar. Se sienta él.

LETANIAS AL SAGRADO CORAZÓN
-Corazón divino de Jesús
-Corazón amante y manso
-Corazón humilde y misericordioso
-Corazón del eterno Padre
-Principio del Espíritu Santo
-Corazón fiel a la divina Voluntad
-Corazón de Jesús, Corazón de la Virgen Madre
-Corazón herido por la lanza
-Corazón sacerdotal
-Fortaleza de los débiles
-Refugio de los pecadores
-Cordero encendido en el amor por el hombre
-Alegría y esperanza de nuestro corazón
-Corazón amado de nuestro corazón
-Vida y norma de nuestro corazón
-De todo pecado Líbranos, Señor
-De la soberbia de la vida
-De la ceguera del corazón
-De la resistencia a la Gracia
-Por tu amor infinito al Padre celestial
-Por tu amor a María Virgen y Madre
-Por tu amor a todos los hombres

AGENDA DE LA SEMANA

Esta semana rezaremos por la unidad de las familias, por todos los miembros que la forman.
El lunes 19 de junio a las 20.30 h. Reunión informativa del campamento para los padres se realizará en la Parroquia de San Francisco de Borja.
El próximo viernes 23 de junio celebraremos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
El sábado 24 de junio es la solemnidad del Sagrado Corazón de María. También es la solemnidad de San Juan Bautista.

Datos personales

Vistas de página en el último mes